Visita técnica al pabellón temporal de IE Business School en Madrid y análisis del comportamiento real del pino.


Vista general del IE Paper Pavilion de Shigeru Ban en Madrid
Fuente: ArchDaily. Fotografía de Fernando Guerra | FG+SG.

En 2013, IE Business School inauguró en su sede de la calle María de Molina en Madrid el Paper Pavilion, un pabellón temporal proyectado por el arquitecto Shigeru Ban (premio Pritzker 2014). La estructura combinaba 173 tubos de cartón estructural con uniones de madera y apoyo sobre un muro existente, completando el montaje en apenas dos semanas como espacio polivalente para actos y encuentros.

Aproximadamente un año después de la inauguración, acudimos a las instalaciones del IE para una inspección técnica: la propiedad solicitaba una valoración del estado de la tarima y propuestas viables de mantenimiento. ParkSinta no participó en la instalación original del pabellón, pero evaluar sobre el terreno el desgaste del pavimento tras doce meses de uso intensivo ofreció una perspectiva muy clara sobre el comportamiento real de una conífera frente a un tránsito exigente.

La madera del proyecto: pino macizo de 22 × 120 mm

Detalle de indentaciones y marcas de uso en la tarima de pino del Paper Pavilion
Fuente: Archivo ParkSinta. Detalle del suelo en la visita: marcas de tacones y desgaste en el pino tras un año de uso.

Para el pavimento se prescribió una tarima maciza de pino con nudos, en tablas de 22 mm de espesor y 120 mm de ancho, instalada tanto en la galería cubierta como en el porche exterior.

Tras un año de conferencias y eventos continuados, el pavimento evidenciaba el comportamiento característico de una madera blanda frente al tránsito:

  • Marcas e indentaciones por tacón: el pino se sitúa entre 1,6 y 1,9 en la escala de dureza Brinell. El calzado de tacón fino concentra una presión puntual muy alta sobre una superficie reducida, marcando la madera de forma permanente. En las zonas interiores de mayor concurrencia eran visibles decenas de pequeñas hendiduras en la fibra.
  • Desgaste por arrastre y tránsito: en los puntos de reunión, el movimiento continuo de sillas junto al polvo arrastrado desde el exterior actuó por fricción sobre el acabado superficial, dejando zonas desprotegidas en los pasos principales.
  • Degradación solar e intemperie en el porche: en la zona exterior, la radiación directa y las oscilaciones de humedad de Madrid habían resecado el lasur de poro abierto aplicado en origen, dejando la veta expuesta y envejecida.

Opciones de mantenimiento y criterio técnico

Al evaluar la intervención con los responsables del edificio, se plantearon dos líneas de actuación con objetivos y prestaciones diferentes:

  1. Intervención combinada por zonas: en la zona de porche exterior, aplicar un aceite para intemperie que permitiera renovar la protección frente al agua y el sol sin necesidad de acuchillar; y en el interior, aplicar un barniz de poliuretano al agua de alta resistencia (como Bona Traffic HD) para dotar a la superficie de una película protectora frente al roce continuo de sillas y pisadas. El inconveniente principal era el corte estético y de textura entre la tarima exterior y la interior.
  2. Tratamiento homogéneo con Bona Craft Oil: aplicar en todo el pavimento un aceite de poro abierto para interiores como Bona Craft Oil, manteniendo una estética continua, el tono cálido de la madera y un tacto natural en todo el espacio. La advertencia técnica fue muy clara: aunque Bona Craft Oil nutre la fibra en profundidad y simplifica las renovaciones periódicas sin generar película que pueda descascarillar, no incrementa la resistencia al impacto; en una madera blanda como el pino, las marcas por compresión de los tacones de aguja seguirían manifestándose con el uso.

Es un principio básico de nuestro oficio: ningún barniz ni aceite incrementa la dureza intrínseca de la madera. Si la fibra cede ante la presión puntual, el acabado acompaña la deformación.

¿Tenía sentido utilizar pino en este pabellón?

Para un espacio docente o comercial permanente, el pino con nudos rara vez es la primera recomendación: una tarima de roble o una frondosa de mayor densidad (Brinell ≥ 3,4 HB) garantiza una resistencia al desgaste y al punzonamiento incomparablemente superior durante décadas.

Sin embargo, en el Paper Pavilion de Shigeru Ban la elección del pino resultaba coherente con los principios del proyecto:

  • Naturaleza efímera: el pabellón se concibió con una vida útil acotada en el tiempo, no como una edificación permanente.
  • Criterio de carga: sobre una estructura modular de tubos de cartón, convenía un pavimento ligero que no sobrecargase apoyos ni uniones.
  • Coherencia presupuestaria y constructiva: el pino aportaba calidez, rapidez de mecanizado y un coste contenido dentro de una arquitectura pensada para resolverse con recursos medidos.

El pino cumplió la función para la que fue prescrito. La clave en pavimentos de madera reside en dimensionar las expectativas: no exigirle a una madera blanda prestaciones de alta dureza, ni descartar un material cuando encaja con precisión en la lógica del proyecto.

En proyectos permanentes en Madrid —sean viviendas o espacios de uso público—, la elección de una tarima de madera maciza debe analizar el tipo de tránsito, el mobiliario, el calzado y las condiciones de humedad y climatización antes de definir la especie, el formato y el sistema de protección.

Fuentes usadas

  1. Shigeru Ban Architects — Ficha del pabellón temporal en Madrid.
  2. IE University — Inauguración oficial del Paper Pavilion (2013).
  3. ArchDaily — Memoria y fotografías de Fernando Guerra | FG+SG.