El Palacio de Catalina conserva y documenta varios tipos de suelos de madera: parquets barrocos reconstruidos, marqueterías de muchas especies, pavimentos devueltos después del saqueo alemán y suelos del siglo XIX que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial. El palacio no tiene una única categoría de parquet. Cada sala exige separar fecha, material, estado de conservación y tipo de intervención.
La guerra destruyó o dispersó una parte importante de los interiores. El dato técnico relevante no es solo el dibujo visible, sino la procedencia del suelo: reconstrucción desde diseños de Rastrelli, recreación desde archivo, fragmento conservado, pieza recuperada en Alemania o parquet decimonónico no destruido. En un suelo histórico, esas categorías cambian el criterio de restauración.
Gran Salón: roble claro, roble de pantano y fragmento conservado
El Gran Salón, también llamado Galería de la Luz o Salón de la Luz (Light Gallery o Hall of Light), pertenece a la gran reforma de Bartolomeo Francesco Rastrelli en el Palacio de Catalina entre 1752 y 1756. La ficha de Wikimedia Commons del archivo «Russia 1651» describe la sala con casi 56 pies de ancho y más de 154 pies de largo (aproximadamente 17 × 47 m), ocupando toda la anchura del edificio y con dos niveles de ventanas; la ficha oficial de Tsárskoye Seló indica una superficie de más de 800 m². La misma ficha oficial señala que el parquet original, de roble claro y roble de pantano, se quemó durante la guerra. El pavimento visible fue recreado desde los diseños originales de Rastrelli y un fragmento conservado.

El contraste entre roble claro y roble de pantano permite marcar centros, bordes, diagonales y motivos geométricos sin depender de tintes modernos. En esta sala importan tres datos: contraste documentado, fragmento conservado y recreación del dibujo.
Ala Zubov: 474 m² de parquet recreado en los aposentos privados de Catalina II
La reapertura de los aposentos privados de Catalina II en el Ala Zubov aporta el dato de superficie más claro. La información publicada sobre la restauración de 2024 cita cinco años de trabajo, unos 200 especialistas, más de 1.000 m² de vidrio y 474 m² de parquet recreado para las salas interiores.

En el Ala Zubov, la documentación oficial del museo certifica una superficie de 474 m² de parquet recreado en los aposentos privados reabiertos tras la restauración de 2024.
Sala de Ámbar: 15 maderas, motivos circulares y problemas de humedad
La Sala de Ámbar fue instalada en el Palacio de Catalina en 1755 y su diseño básico quedó completado en 1756. El estudio de Gems & Gemology sobre su historia y reconstrucción documenta un dato concreto del suelo: los artesanos crearon un parquet con 15 variedades de madera, cada una con un tono distinto, colocadas en motivos circulares.

La misma fuente describe problemas de conservación por cambios de temperatura y humedad: inviernos sin calefacción y uso de unas 550 velas cuando la sala se ocupaba. Ese régimen ambiental es relevante para cualquier madera de la sala: parquet, soportes, adhesivos y acabados deben revisarse por movimiento higroscópico, juntas, tensiones entre especies y estabilidad del soporte.
En 1941, los conservadores intentaron desmontar los paneles de ámbar. El material estaba quebradizo y el desmontaje se abandonó. El ejército alemán desmontó la sala en 36 horas, la embaló en 27 cajas y la envió por tren a Königsberg. La reconstrucción posterior utilizó 86 fotografías en blanco y negro, una fotografía en color de 1937, fragmentos recuperados y documentación técnica.
Salón de Lyon: parquet saqueado, localizado en Berlín y devuelto en 1947
El Salón de Lyon pertenece a los apartamentos de Catalina II. Tsárskoye Seló indica que su parquet fue saqueado durante la guerra, localizado en Berlín y devuelto al palacio en 1947. El proyecto de recreación del salón se redactó en 1983. El museo comunicó la reapertura del Salón de Lyon restaurado en 2019 y, según la ficha oficial, la reconstrucción del salón quedó concluida en 2021 con la restauración del parquet original. Hacia 2018, una fuente vinculada a la Amber Workshop indicaba que desde 2003 se habían restaurado cinco elementos del interior y el 45 % del parquet.
Tsárskoye Seló describe este parquet como un diseño geométrico de ocho maderas: caoba, madera de tulipán (tulipwood), amaranto, palisandro, palma, nogal, arce y abedul. La combinación afecta al tono, a la orientación de fibra, a la densidad de cada pieza y al movimiento de la madera. En una recreación de este tipo, el problema no es copiar un dibujo plano: hay que ajustar especies, veta, color, corte y estabilidad con la documentación disponible.

Un parquet saqueado y recuperado exige identificación material antes de intervenir. Hay que revisar marcas, numeración, pérdidas, deformaciones, espesores, tono, orientación de montaje y compatibilidad con el soporte reconstruido. La conservación de material devuelto no se decide igual que una reproducción nueva.
Sala de los Camareros (Waiters’ Room): parquet de mediados del siglo XIX conservado
La Sala de los Camareros aporta un dato distinto. La ficha oficial indica que el pavimento anterior desapareció en el incendio de 1863 y que la sala contiene un parquet creado a mediados de la década de 1860 que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial.
Ese dato impide describir todos los suelos visibles del Palacio de Catalina como reconstrucciones de posguerra. En un mismo edificio hay parquets barrocos recreados, marqueterías reconstruidas, piezas devueltas tras saqueo y pavimentos decimonónicos conservados. La fecha del suelo determina si la prioridad es recrear un diseño perdido, conservar material existente o corregir intervenciones posteriores.

En un parquet del siglo XIX conservado, la intervención debe reducir pérdida de material. El diagnóstico debe medir espesor útil, piezas móviles, juntas abiertas, estado del acabado, humedad del soporte y reparaciones anteriores.
Cinco situaciones de restauración en un mismo palacio
En el Gran Salón hay reconstrucción desde diseños de Rastrelli y un fragmento conservado. En el Ala Zubov hay 474 m² de parquet recreado. En la Sala de Ámbar hay un parquet de 15 maderas en motivos circulares. En el Salón de Lyon hay un parquet geométrico de ocho especies, saqueado, localizado en Berlín y devuelto en 1947. En la Sala de los Camareros hay un parquet de mediados del siglo XIX que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial.
Esas situaciones no se tratan con la misma herramienta. Un suelo reconstruido desde dibujos exige control geométrico. Una marquetería de muchas especies exige control de veta, tono y compatibilidad. Un pavimento recuperado tras saqueo exige identificación de piezas. Un suelo decimonónico conservado exige mínima pérdida de espesor útil. Un parquet con soporte inestable exige diagnóstico bajo la capa vista.
La documentación debe preceder al lijado. Primero se determina si el suelo es original, reconstruido, recuperado, añadido en una campaña posterior o recreado con criterio museístico. Después se revisan soporte, humedad, piezas móviles, juntas, ataques xilófagos, acabado, espesor útil y compatibilidad entre especies.
Criterios de reproducción y conservación de parquets de marquetería complejos
En viviendas antiguas con parquet decorativo aparecen problemas similares: piezas perdidas, dibujos incompletos, reparaciones de distintas épocas, soportes deformados, cambios de humedad, sustituciones con especies incorrectas y acabados incompatibles.
Si el parquet conserva espesor suficiente, puede admitir limpieza técnica o intervención mecánica moderada. Si la capa útil está agotada, el lijado destruye información. Si el soporte falla, la reparación superficial no estabiliza el pavimento. Si el dibujo depende de varias especies, una reposición de madera incorrecta rompe tono, veta y continuidad del conjunto.
En ParkSinta se revisan soporte, espesor útil, estabilidad de piezas, juntas, humedad, acabado y reparaciones anteriores antes de decidir intervención. En parquets decorativos o de muchas especies se añaden compatibilidad de madera, orientación de veta, pérdidas puntuales, tono de reposición y criterio de acabado. El Palacio de Catalina es uno de los casos recogidos en la guía de los mejores parquets del mundo.