El Palacio de Catalina reúne diversos pavimentos de madera noble: parquets barrocos, ricas marqueterías polícromas y piezas devueltas tras la guerra. El palacio no tiene una única categoría de parquet. Cada sala exige separar fecha, material, estado de conservación y tipo de intervención.

La guerra destruyó o dispersó una parte importante de los interiores. El dato técnico decisivo radica en el origen del pavimento: trazas de Rastrelli, archivos históricos, fragmentos supervivientes o piezas recuperadas en Alemania. En un suelo histórico, esas categorías cambian el criterio de restauración.

Gran Salón: roble claro, roble de pantano y fragmento conservado

El Gran Salón o Galería de la Luz responde a la reforma ejecutada por Bartolomeo Francesco Rastrelli entre 1752 y 1756. La estancia abarca toda la crujía del palacio con 17 × 47 metros y dos niveles de ventanales en fachada. La documentación oficial del museo fija una superficie total superior a los 800 metros cuadrados de entarimado. La misma ficha oficial señala que el parquet original, de roble claro y roble de pantano, se quemó durante la guerra. El pavimento visible fue recreado desde los diseños originales de Rastrelli y un fragmento conservado.

Parquet del Gran Salón del Palacio de Catalina
Fuente: GAlexandrova, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Gran Salón. Parquet de roble claro y roble de pantano recreado desde diseños de Rastrelli.

El contraste entre roble claro y roble de pantano permite marcar centros, bordes, diagonales y motivos geométricos sin depender de tintes modernos. En esta sala importan tres datos: contraste documentado, fragmento conservado y recreación del dibujo.

Ala Zubov: 474 m² de parquet recreado en los aposentos privados de Catalina II

La reapertura de los aposentos privados de Catalina II en el Ala Zubov aporta el dato de superficie más claro. La restauración de 2024 movilizó a 200 especialistas durante un lustro para recrear 474 m² de parquet interior con fidelidad documental.

Despacho de Estado de Alejandro I (State Study of Alexander I) en el Palacio de Catalina
Fuente: Andrey Korzun, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Despacho de Estado de Alejandro I (State Study of Alexander I), otra sala del palacio fuera del Ala Zubov. Parquet geométrico con mobiliario imperial.

En el Ala Zubov, el museo certifica 474 metros cuadrados de entarimado recreado en las dependencias privadas de Catalina II.

Sala de Ámbar: 15 maderas, motivos circulares y problemas de humedad

La Sala de Ámbar fue instalada en el Palacio de Catalina en 1755 y su diseño básico quedó completado en 1756. La investigación de Gems & Gemology documenta que los artesanos combinaron 15 variedades de madera dispuestas en motivos circulares.

Sala de Ámbar del Palacio de Catalina
Fuente: GAlexandrova, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Sala de Ámbar. Pavimento reconstruido con motivos circulares; 15 variedades de madera.

La documentación refiere desajustes higrotérmicos severos por inviernos sin aclimatación y el calor puntual emitido por 550 velas encendidas simultáneamente. Esta oscilación térmica condiciona soportes, adhesivos y acabados, exigiendo vigilar el movimiento higroscópico y las tensiones entre diferentes maderas nobles.

En 1941, los conservadores intentaron desmontar los paneles de ámbar. El material estaba quebradizo y el desmontaje se abandonó. El ejército alemán desmontó la sala en 36 horas, la embaló en 27 cajas y la envió por tren a Königsberg. La reconstrucción posterior utilizó 86 fotografías en blanco y negro, una fotografía en color de 1937, fragmentos recuperados y documentación técnica.

Salón de Lyon: parquet saqueado, localizado en Berlín y devuelto en 1947

El Salón de Lyon pertenece a los apartamentos de Catalina II. Tsárskoye Seló indica que su parquet fue saqueado durante la guerra, localizado en Berlín y devuelto al palacio en 1947. El proyecto de recreación del salón se redactó en 1983. El Salón de Lyon reabrió en 2019 y su reconstrucción culminó en 2021 con la recuperación del parquet original devuelto. Hacia 2018, fuentes técnicas de Amber Workshop confirmaban la restauración del 45 % del entarimado y cinco elementos arquitectónicos del salón.

El diseño geométrico entrelaza ocho maderas nobles: caoba, madera de tulipán (tulípero), amaranto, palisandro, palma, nogal, arce y abedul. La combinación afecta a la densidad y al comportamiento diferencial de cada tabla. Recrear este mosaico exige casar veta, tonalidad y coeficientes de merma con precisión milimétrica de taller.

Salón de Lyon del Palacio de Catalina
Fuente: GAlexandrova, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Salón de Lyon. Parquet saqueado, localizado en Berlín y devuelto en 1947.

Un parquet saqueado y recuperado exige identificación material antes de intervenir. Hay que revisar marcas, numeración, pérdidas, deformaciones, espesores, tono, orientación de montaje y compatibilidad con el soporte reconstruido. La conservación de material devuelto no se decide igual que una reproducción nueva.

Sala de los Camareros (Waiters’ Room): parquet de mediados del siglo XIX conservado

La Sala de los Camareros aporta un dato distinto. Tras el incendio de 1863, se instaló un entarimado nuevo hacia 1865 que sobrevivió intacto a la Segunda Guerra Mundial.

Ese dato impide describir todos los suelos visibles del Palacio de Catalina como reconstrucciones de posguerra. En un mismo edificio hay parquets barrocos recreados, marqueterías reconstruidas, piezas devueltas tras saqueo y pavimentos decimonónicos conservados. La fecha del suelo determina si la prioridad es recrear un diseño perdido, conservar material existente o corregir intervenciones posteriores.

Sala de los Camareros del Palacio de Catalina
Fuente: Tsárskoye Seló. Sala de los Camareros (Waiters’ Room). Parquet de mediados del siglo XIX conservado.

En un parquet del siglo XIX conservado, la intervención debe reducir pérdida de material. El diagnóstico debe medir espesor útil, piezas móviles, juntas abiertas, estado del acabado, humedad del soporte y reparaciones anteriores.

Cinco situaciones de restauración en un mismo palacio

En el Gran Salón hay reconstrucción desde diseños de Rastrelli y un fragmento conservado. En el Ala Zubov hay 474 m² de parquet recreado. En la Sala de Ámbar hay un parquet de 15 maderas en motivos circulares. En el Salón de Lyon hay un parquet geométrico de ocho especies, saqueado, localizado en Berlín y devuelto en 1947. En la Sala de los Camareros hay un parquet de mediados del siglo XIX que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial.

Esas situaciones no se tratan con la misma herramienta. Un suelo reconstruido desde dibujos exige control geométrico. Una marquetería de muchas especies exige control de veta, tono y compatibilidad. Un pavimento recuperado tras saqueo exige identificación de piezas. Un suelo decimonónico conservado exige mínima pérdida de espesor útil. Un parquet con soporte inestable exige diagnóstico bajo la capa vista.

La documentación debe preceder al lijado. Primero se determina si el suelo es original, reconstruido, recuperado, añadido en una campaña posterior o recreado con criterio museístico. Después se revisan soporte, humedad, piezas móviles, juntas, ataques xilófagos, acabado, espesor útil y compatibilidad entre especies.

Criterios de reproducción y conservación de parquets de marquetería complejos

En viviendas señoriales encontramos retos análogos: pérdidas de piezas, deformaciones en solera, humedad y sustituciones inadecuadas con maderas de fibra incompatible.

Si el parquet conserva espesor suficiente, puede admitir limpieza técnica o intervención mecánica moderada. Si la capa útil está agotada, el lijado destruye información. Si el soporte falla, la reparación superficial no estabiliza el pavimento. Si el dibujo depende de varias especies, una reposición de madera incorrecta rompe tono, veta y continuidad del conjunto.

En ParkSinta se revisan soporte, espesor útil, estabilidad de piezas, juntas, humedad, acabado y reparaciones anteriores antes de decidir intervención. En mosaicos complejos evaluamos la compatibilidad entre especies, la dirección de veta, las reposiciones puntuales y el acabado protector idóneo. El Palacio de Catalina es uno de los casos recogidos en la guía de los mejores parquets del mundo.