La dureza de una madera mide cuánto se marca la tabla con la caída de un objeto o con la presión de tacones y patas de muebles. El rayado fino y el desgaste del paso los frena el barniz. Por eso la cifra de dureza sirve para comparar especies, pero no dice por sí sola cuánto durará un suelo.
Cómo se mide la dureza: ensayo Brinell (UNE-EN 1534) y método Janka (ASTM D143)
En laboratorio se utilizan dos métodos principales para medir la dureza de un pavimento de madera. En Europa la norma de referencia es el ensayo Brinell (UNE-EN 1534), que aprieta contra la tabla una bola de acero de 10 milímetros con una fuerza de 1.000 N. Al retirar la carga, se mide la huella permanente en la tabla. Cuanto más dura es la madera, menor es la marca y más alto resulta el valor en N/mm².
En Estados Unidos se emplea el método Janka (norma ASTM D143). Esta prueba mide la fuerza necesaria para hundir una bola de acero de 11,28 milímetros hasta la mitad, que deja una huella de 100 mm². Las dos pruebas dan cifras en unidades distintas, así que no se pasan de una a otra: cada una sirve para ordenar las maderas.

Tabla comparativa de dureza de especies para suelos
La tabla recoge valores de referencia publicados, de la madera más dura a la más blanda según Janka. La dureza Janka sale del Wood Handbook del Servicio Forestal de Estados Unidos y de Wood Database. La Brinell, perpendicular a la fibra y con la madera al 12–15 % de humedad, sale de las fichas de la asociación alemana del comercio de madera (GD Holz). GD Holz da rangos, porque dos tablas de la misma especie no dan la misma cifra. Un guion indica que esa fuente no publica la medida: del pino melis viejo no hay Brinell publicado. Hay más datos de cada madera en las fichas técnicas de especies para suelos.
La dureza no dice cuánto se mueve la madera
En invierno, con la calefacción, la humedad del aire de una casa de Madrid baja al 20–30 %. La madera pierde agua, encoge y abre juntas. Lo que encoge depende de la especie, y una madera más dura no es por eso más estable.
La haya europea es más dura que el roble europeo (6.460 N frente a 4.980 N), pero se mueve más. Por cada punto que baja la humedad de la propia madera, una tabla de haya en corte tangencial encoge entre el 0,38 y el 0,44 % de su ancho. Una de roble encoge entre el 0,28 y el 0,36 %, según las mismas fichas de GD Holz.
La doble protección: dureza de la tabla y resistencia del barniz
La dureza de la madera decide cuánto se marca la tabla con un golpe. Contra el rayado fino, el roce de la arenilla y el desgaste del paso trabaja el acabado. En ParkSinta acabamos con barniz al agua de dos componentes (2K), aceite o barniz monocomponente.
Cuando el acabado se gasta, el suelo se acuchilla y se vuelve a barnizar. Cuántas veces se puede hacer lo marca la madera que queda sobre la lengüeta, no la dureza. Una tarima maciza de 22 mm admite de 4 a 5 acuchillados; un multicapa estándar de 14 mm, uno, y dos con mucho cuidado. Si se quiere cambiar el tono, se tiñe antes con Bona Craft Oil y se barniza encima.
¿Qué madera es la más adecuada para su proyecto en Madrid?
Antes de elegir la madera miramos la calefacción, la solera y el uso de cada estancia. Para su vivienda, vea cómo instalamos el parquet macizo y la tarima maciza. Para proyectos de arquitectura y espacios profesionales, llámenos al 91 543 90 62.
Preguntas frecuentes
Nogal vs. roble: ¿cuál aguanta mejor arañazos y marcas de uso?
Con las cifras publicadas, el nogal europeo y el roble europeo están muy cerca. El que se nota en el día a día es el acabado.
Wood Database da al nogal europeo una dureza Janka de 5.410 N y al roble europeo, de 4.980 N. El nogal americano (Juglans nigra) baja a 4.490 N. En Brinell, GD Holz da al nogal europeo de 25 a 28 N/mm² y a los robles en conjunto, de 23 a 42 N/mm².
En la práctica: los golpes marcan las dos maderas de forma parecida. El rayado fino lo frena el barniz: uno al agua de dos componentes protege la superficie en las dos.