Varios de los parquets de la primera planta de Rosenborg no nacieron allí: vinieron de otros palacios reales cuando el castillo se convirtió en museo. El suelo más famoso sí es de la casa, el del Gabinete de los Espejos, con un espejo oval embutido. Es uno de los 16 casos de los mejores parquets del mundo.

Un espejo en el suelo y las faldas ahuecadas
El Gabinete de los Espejos (Spejlkabinettet) se hizo para Cristián V entre 1684 y 1687, inspirado en la Galería de los Espejos de Versalles. En 1705 Federico IV añadió el parquet con el espejo embutido. Desde entonces la sala tuvo espejos en las paredes, en el techo y en parte del suelo, en una época en que los espejos eran carísimos.
El museo cree que el espejo del suelo se puso pensando en las visitantes. La moda pedía faldas muy ahuecadas, y el espejo daba una buena vista de lo que llevaban debajo, «difícilmente sin intención». El rey subía desde su dormitorio de la planta baja, el Cuarto Oscuro, por la escalera de caracol, y en una salita contigua tenía un diván y su colección erótica.
Hoy los visitantes no pisan el parquet: el museo ha puesto encima un suelo añadido, que protege el original y marca el paso. Aquí ese suelo y una barandilla siguen la forma del espejo e imitan el dibujo del parquet de 1705.

Dos parquets que vinieron de Frederiksberg
En la sala de la Rosa (The Rose), los cuadros del techo y el parquet se trajeron del palacio de Frederiksberg en el siglo XIX. En la sala de Cristián VI pasó lo mismo entre 1860 y 1870. El museo trasladó el cuadro de techo «Flora», de Bénoit le Coffre, junto con el parquet. Las dos salas se rehicieron así cuando el castillo, museo de la colección real desde 1838, se reorganizó para los visitantes.
La obra de 2007, la mayor de la primera planta desde los años sesenta y setenta del XIX, enseñó lo que había debajo. En la sala de Cristián VI el suelo resultó ser en parte un parquet del siglo XVIII. Estaba colocado sobre un entarimado puesto a la vez. Entre las tablas y las vigas originales había hasta 40 cm de relleno de mortero, cal y grava: se sacaron varias toneladas. Las vigas originales estaban juntas, con ranura y lengüeta, y la podredumbre les había quitado hasta el 30 o 40 % de la sección; había además hongo vivo. Se reforzaron, se puso un subsuelo nuevo y se volvió a colocar el parquet antiguo. En la foto se ve de tono medio, con juntas en cuadros y diagonales.
En la sala de la Rosa también se levantó el suelo. Aparecieron restos del frontón norte del pabellón original y huellas de la escalera que, según las fuentes escritas, unía la planta baja con la primera. Después se volvió a colocar el parquet antiguo.


Del Palacio del Príncipe y de la Sala del Jardín de 1707
El suelo del gabinete de Federico IV vino del Palacio del Príncipe (Prinsens Palæ), en Copenhague, y su cuadro de techo, de Frederiksberg. Es la otra sala pequeña de la primera planta con suelo añadido, y por la misma razón en todas las salas se han ido apartando los muebles del centro. En la planta baja, la Sala del Jardín (Havestuen) conserva un suelo de taracea de roble y nogal de 1707, cuando el antiguo baño de Cristián IV se convirtió en sala.
Sala de los Caballeros: tablas de 1772 pintadas de mármol
En 2007 se levantó el suelo de mármol gris austriaco de la Sala de los Caballeros (Riddersalen), puesto en 1967. Debajo había una protección contra incendios con amianto, y hubo que sanear el castillo con trajes y ventilación. Más abajo apareció un entarimado de tablas de 1772, pintado en los años cincuenta del siglo XIX para imitar losas de mármol, que se vio hasta 1967.
Las vigas eran de la restauración del arquitecto Harsdorff, y una llevaba escrito a tiza que se colocó el 22 de junio de 1772. Se reforzaron con pletinas de hierro y aislamiento, y encima se puso un subsuelo de placas. El suelo nuevo es de mármol blanco, rojo y negro, una versión libre de un suelo de mármol de hacia 1700. El Estado dio una subvención especial de 4,8 millones de coronas para ese suelo. El castillo reabrió el 16 de abril de 2008, con más de 2.000 objetos devueltos a su sitio.
En el Cuarto de Invierno (Vinterstuen), en la planta baja, el suelo cambió tres veces: baldosas con Cristián IV, madera en los años veinte del siglo XVIII y mármol en 1862. Bajo las losas hay canales por los que subía la música desde el sótano; se volvieron a abrir en 2007.

Rosenborg en imágenes





Restauración y montaje de entarimados históricos
Dos parquets de Rosenborg llegaron de Frederiksberg en el siglo XIX, y en la obra de 2007 se levantaron y se volvieron a colocar. Más sobre suelos antiguos, en Parquets antiguos.
Fuentes
- Peter Burka, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.
- Marie-Thérèse Hébert y Jean-Robert Thibault, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.
- Richard Mortel from Riyadh, Saudi Arabia, Wikimedia Commons, CC BY 2.0.
- Richard Mortel from Riyadh, Saudi Arabia, Wikimedia Commons, CC BY 2.0.
- Dennis G. Jarvis, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.
- kallerna, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
- Thomas Dahlstrøm Nielsen, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
- Superchilum, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
- Superchilum, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
- Superchilum, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.