Un incendio intencionado destruyó el Teatro La Fenice de Venecia el 29 de enero de 1996 durante labores de mantenimiento. La reconstrucción posterior adoptó el principio com’era, dov’era para recuperar el teatro en su emplazamiento original con su imagen previa.

Este artículo analiza las Sale Apollinee, donde convergen la reconstrucción del parquet por Berti Pavimenti y los forjados técnicos. El parquet visible se reprodujo de forma fidedigna a partir de patrones, fotografías de archivo y documentación histórica.

El caso separa dos planos: pavimento visible y sistema portante. El primero es un parquet decorativo reconstruido sobre base documental, sin piezas originales conservadas. El segundo está formado por vigas de madera, entablado, conectores y losa colaborante para cumplir cargas actuales. Este caso forma parte de la serie sobre los mejores parquets del mundo.

El incendio de 1996

La Fundación Teatro La Fenice documenta cómo el fuego intencionado destruyó el recinto, cerrado temporalmente por trabajos de mantenimiento. Tras el fuego se apuntalaron los muros exteriores y, concluida la investigación oficial, comenzaron las labores de desescombro y apeo.

La reconstrucción se desarrolló con el proyecto de Aldo Rossi, fallecido en 1997. El teatro se entregó a la Fundación y al Ayuntamiento el 8 de diciembre de 2003 para los actos de reapertura. La entrega final de obra se produjo el 8 de mayo de 2004.

Com’era, dov’era

El criterio central fue com’era, dov’era: devolver el monumento a su enclave original recreando su diseño previo al fuego.

En las Sale Apollinee del acceso principal, el criterio combinó la restauración de restos y la reconstrucción documental de zonas destruidas. Para el parquet, eso significa reproducir una lectura histórica sin convertir cada pieza nueva en material original.

Las Sale Apollinee

Las Sale Apollinee eran salas usadas para recepciones, galas, conferencias y actos públicos. Sus pavimentos tenían función decorativa, pero también debían responder a cargas de uso elevadas.

La revista técnica REC Magazine documenta el colapso de techos en primera planta y la pérdida total del parquet por carbonización estructural. Asimismo resultaron gravemente dañados los pavimentos contiguos de terrazo veneciano tradicional.

El agua de extinción y la intemperie introdujeron sales solubles y cloruros que atacaron morteros y yesos higroscópicos en las salas nobles. Este entorno salino y húmedo condicionó de forma directa la preparación del soporte para cualquier pavimento nuevo.

En un edificio así, el suelo no puede analizarse como una capa aislada. El pavimento visible depende del soporte, la estabilidad estructural, la humedad ambiente y la compatibilidad con los forjados reconstruidos.

Sale Apollinee del Teatro La Fenice con pavimento de madera visible
Fuente: Andreas Praefcke, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.5 / GFDL. Sale Apollinee con pavimento visible entre filas de sillas.
Sala Grande de las Sale Apollinee con pavimento de marquetería geométrica
Fuente: Pietro Tessarin, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Sala Grande (ballroom), la sala principal de las Sale Apollinee, con pavimento de marquetería geométrica.
Sale Apollinee del Teatro La Fenice con suelo de madera y sillería
Fuente: Remi Mathis, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0. Sale Apollinee con suelo de madera y sillería.

Forjado y parquet no son lo mismo

La palabra «suelo» puede inducir a error. En este caso debe separarse forjado y parquet.

Tecnaria documenta la reconstrucción de forjados de madera en el Teatro La Fenice. Según esa fuente, se emplearon vigas macizas de alerce (larice en la fuente italiana), siguiendo el material constructivo original. En las zonas con menores exigencias de carga, los forjados se resolvieron con vigas y doble entablado cruzado clavado sobre ellas.

Las Sale Apollinee exigían más. Por su uso histórico para fiestas y recepciones, debían soportar sobrecargas accidentales variables de al menos 500 kg/m². La solución publicada fue un forjado mixto madera-hormigón con conectores.

El soporte estructural integra vigas macizas de alerce de 17 × 25 cm (clase resistente S10) colocadas cada 50 cm. Sobre ellas apoya un entablado superior de 2,5 cm con conectores metálicos Tecnaria fijados a la madera. El sistema culmina con una losa colaborante de hormigón de 8 cm de espesor para absorber las sobrecargas previstas.

Ese dato pertenece al soporte, no al parquet visible. El alerce de las vigas estructurales no debe confundirse con la madera decorativa del pavimento.

Berti y el parquet reconstruido

Berti Pavimenti Legno documenta su participación en la reconstrucción de los suelos de las Sale Apollinee. La empresa sitúa el encargo en 2002, cuando la reconstrucción del teatro ya estaba avanzada.

Según Berti, la tarea consistió en reproducir los suelos originales siguiendo patrones decorativos históricos y documentación fotográfica. La firma habla de maderas seleccionadas, técnica láser y trabajo de precisión en un edificio veneciano con condiciones estructurales complejas.

El proyecto constituye una reproducción fidedigna de las Sale Apollinee y no una conservación de tablas originales supervivientes al fuego.

Patrón, técnica láser y reproducción

Las Sale Apollinee presentan un parquet ornamental de composición geométrica, con maderas en contraste armónico con la escala de las estancias. La Sala Grande, estancia principal del conjunto, exhibe un pavimento de gran presencia arquitectónica.

El uso de técnica láser encaja con la reproducción de piezas complejas y elementos repetitivos. Pero la precisión de fabricación no resuelve por sí sola el resultado.

En un entarimado reconstruido importan la estabilidad del soporte, la orientación de veta y la perfecta lectura del patrón geométrico. Asimismo, las juntas deben mantener una alineación rigurosa con los accesos, paramentos verticales y los recorridos principales de paso.

La intervención exigía apoyar el entarimado sobre una estructura portante capaz de absorber las exigencias de carga del edificio público. Esta capa técnica invisible resulta tan determinante como el diseño geométrico del parquet superficial.

Inspección técnica de taraceas y parquets reconstruidos en espacios escénicos

En una reconstrucción de parquet tras incendio, la primera decisión no es el acabado. Primero hay que determinar qué queda, qué se ha perdido, qué documentación existe y qué soporte puede recibir el pavimento.

Si hay restos conservados, deben leerse como material histórico. Sin piezas originales, la intervención pasa de la restauración directa a la reproducción fidedigna a partir de archivos gráficos y patrones históricos.

En pavimentos decorativos el fallo surge en detalles milimétricos: un dibujo que no cierra o una pieza mal centrada. Igualmente desentonan una veta desalineada, una junta abierta o un encuentro deficiente con rodapiés y puertas.

En ParkSinta en Madrid revisamos solera, humedad ambiental y estabilidad de piezas antes de restaurar o reproducir un entarimado noble. Evaluamos además los encuentros perimetrales con carpinterías, rodapiés y paramentos para asegurar un comportamiento higrotérmico impecable.