Uno de los problemas más comunes del parquet, es el agua y las humedades.

Normalmente, el parquet y madera maciza, suele venir preparada, por aceites o barnices, para aguantar pequeñas cantidades de agua, caídas de vaso de agua,  vino, vamos, líquidos normales que puedan caer (acetonas y ácidos de batería, no).

Parquet-quemado-por-quimicos-Facultad-Complutense-Farmacia

Parquet quemado por diversos químicos en la Facultad de Farmacia en La Complutense Madrid

Es sencillo ver cuando una tabla sufre una humedad excesiva, suelen pasar 2 cosas, primero suelen cambiar ligeramente de forma, y segundo, si es prolongada, le salen manchas oscuras o directamente negras. En algunos casos, también se puede llegar a oler.

Suelen aparecer en la zona de los radiadores, puertas de baños y cocinas, terrazas y debajo de tiestos. Estas serían las zonas de humedad, que se considera no-graves.

Cuando hay una salida de agua copiosa, como puede ser una rotura de electrodoméstico (lavadoras principalmente), calefacción o tuberías en general. Puede ser que uno no la sufra, pero si el vecino de al lado o el de arriba. Actualmente debido a la borrasca Filomena hemos tenido bastantes incidencias.

Se suelen dar 2 casos en estas situaciones, que haya gente cuando sucede la salida de agua, y que no haya gente.

Cuando hay gente, es probable que esa madera se pueda recuperar, ya que suelen atajar con cierta rapidez. Se busca el foco de la salida de agua, se corta y se retira el agua sobre el parquet, con fregonas, escobas o aspiradoras de líquidos. Si la madera no está en mal estado, no será complicado cambiar las pocas zonas dañadas y volver a acuchillarla. En estos casos, aunque la humedad no ha sido grave, es probable que se generen grietas mayores que las que había, debido a la leve deformación de la madera.

Se ver la deformación que ha sufrido la tarima flotante, con grietas aparentes.

En el caso de que no haya nadie, es muy probable que sea necesario retirar el parquet o tarima, dejar secar, y volver a colocar.

Cuando el parqué, ya sea pegado, clavado o flotante, se deformará en una dirección u otra dependiendo de su veta, pero normalmente, se produce atejamiento, es decir, la tabla adquiere forma convexa o cóncava, en algunos casos, puede llegar a formar bultos prominentes de más de 30 cms de altura cuando la tensión  no encuentra salida lateral y busca el camino de menos resistencia, que suele ser, hacia arriba, ya que en algunos casos, si no esta bien pegada la tabla, la tensión rompe el adhesivo.

Un sumidero que no drenaba, desbordó, entró el agua a la vivienda, las tablas se han levantando y partido, llevándose el rodapié en el proceso

De este punto, el secado es la parte más larga y molesta.

Lo primero y más recomendable, para acelerar el secado, es retirar el material mojado,  aumentar la temperatura y la ventilación, ayuda en el proceso de evaporación y pérdida de humedad.

El mayor problema en el secado, es esperar a que el hormigón de la solera, adquiera el nivel de humedad necesario para poder poner madera encima y que no la humedezca. Dependiendo del grosor, humedad ambiente (50-70 &HR) y temperatura (20ºC), el hormigón, en Madrid, con una humedad ambiental relativamente baja (40-60% Humedad relativa) en sus capas superficiales, iría perdiendo alrededor 0.7 – 1 cm por semana, siendo necesario en la mayoría de los casos, 6 o 10 semanas, con un grosor mínimo de 5 cms. Con una humedad relativa muy alta, bajas temperaturas y poca circulación de aire, una solera puede tardar más del doble.

Para verificar el estado de estado de humedad de la solera, hay varios dispositivos actualmente de mayor o menor precisión, que por quím