El Palacio de Nymphenburg conserva suelos históricos de piedra y madera con tratamientos de mantenimiento distintos. El restaurador Heinrich Piening documenta en Munich Travel pavimentos originales de 1720, conservados junto a renovaciones realizadas hasta 1950.
La publicación registra 1.200 m² de parquet de roble en paneles tipo Versailles de 0,75 m², tratados exclusivamente con ceras naturales reversibles.
Unos 1.200 m² de parquet de roble
A ambos lados del Salón de Piedra, los Salettl norte y sur, pequeñas salas laterales del conjunto, conectan con apartamentos y galerías. En esos espacios se conservan unos 1.200 m² de parquet de roble. El trazado adopta paneles Versailles de roble de 0,75 m², fabricados en taller y montados como módulos repetibles.

La madera sustituyó a la piedra tras pudrirse las vigas inferiores por limpiezas excesivamente húmedas en siglos pasados. Los paneles prefabricados funcionaban como un sistema ensamblado, sin cola rígida. Al pisar, el pavimento cede ligeramente y cruje.
Paneles, veta y juntas
Los paneles de Nymphenburg no se comportan como una pieza rígida aislada. La fuente describe un pavimento que cede ligeramente al paso y cruje por el propio sistema ensamblado. También indica que la dificultad principal de estos suelos es la apertura periódica de juntas.


La revisión empieza por holguras entre paneles, piezas móviles, deformaciones, crujidos, soporte, humedad, espesor útil y suciedad retenida en la cera.
Sin aceite ni barniz
Piening afirma que los suelos del palacio no están aceitados ni barnizados. Según la entrevista, los aceites penetran hasta 2 mm en la fibra, reaccionan químicamente y dificultan futuras intervenciones sin químicos o lijado. Para suelos históricos con mucho tránsito, la fuente descarta aceite y barniz por desgaste visible y dificultad de mantenimiento.
Los análisis realizados en Nymphenburg no encontraron trazas de aceite. La conservación se basa en ceras. El tratamiento es reversible: puede reducirse, limpiarse, reaplicarse en capas finas y corregirse sin eliminar madera histórica.
Alfombras: pasta abrasiva y depresiones de hasta 3 mm
Hasta hace unos veinte años se colocaban alfombras para proteger el suelo y dirigir la visita. La entrevista documenta el resultado: la suciedad migraba a la cera, formaba una pasta abrasiva y desgastaba el parquet con el tránsito. Algunas alfombras también quedaron marcadas en la madera y dejaron depresiones de hasta 3 mm.
Las bases de goma añadieron otro riesgo: plastificantes que penetran en la madera, generan decoloración o dejan zonas pegajosas. En un suelo encerado, una alfombra puede reducir la luz directa y a la vez concentrar abrasión, humedad, suciedad y residuos incompatibles.
Schönheitengalerie: limpieza de cera a 1 hora/m²
La Schönheitengalerie de Luis I fue restaurada en 2019 y 2020. En el suelo, el exceso de cera se redujo con pad de limpieza. Munich Travel cita una hora de trabajo por metro cuadrado solo para esa fase. En zonas más sucias puede usarse hielo seco. Después se aplicó tratamiento con ácido frutal, tres o cuatro capas de cera y pulido.

La reducción de cera a una hora por metro cuadrado indica una intervención de limpieza controlada, no un lijado general. La operación retira capas acumuladas, estabiliza la superficie y permite reaplicar un acabado reversible.
Mantenimiento actual
El mantenimiento diario se realiza antes de abrir el palacio: aspirado de los recorridos, con duración aproximada de una hora. Tras el invierno y el verano se ejecuta un mantenimiento profundo: limpieza casi seca, secado riguroso y dos capas finas de cera.
La pasta de cera citada contiene parafinas duras, cera microcristalina, cera de abeja y carnauba. En época cortesana los oficiales abrillantaban la madera con cera de abeja, aplicada en caliente o disuelta en esencia de trementina.
El acceso actual incluye alfombras técnicas y esterillas que retiran la arenilla de las suelas antes de pisar las salas. Este filtro de entrada retiene el 90 % de los elementos abrasivos antes de acceder a la madera histórica.
Salón de Piedra: caliza, arena y juntas abiertas
El Salón de Piedra conserva pavimento de caliza en damero. La fuente cita dos piedras bávaras: caliza clara de Steinhof y caliza nodular roja de Ruhpolding. Las losas se apoyan sobre arena; las juntas se abren por movimiento y algunas piezas deben levantarse y recolocarse cada pocos años.

Piedra y madera plantean retos constructivos opuestos en conservación. En la caliza se vigila el asiento sobre arena y el desajuste de juntas. En el roble se inspecciona la humedad ambiental, la flexión del panel, la cera y el desgaste por tránsito.
Protocolo de conservación para entarimados encerados de roble histórico
En entarimados históricos modulados conviene verificar el soporte, la humedad ambiental y el juego de juntas entre paneles. Asimismo se evalúa el desgaste de la cera, los crujidos estructurales y la reversibilidad de cualquier tratamiento futuro.
El Palacio de Nymphenburg figura en nuestra selección sobre los mejores parquets del mundo junto a grandes residencias europeas.