El Palacio de Nymphenburg conserva suelos históricos de piedra y madera con tratamientos de mantenimiento distintos. La entrevista de Munich Travel a Heinrich Piening, responsable de restauración de madera de la Bayerische Schlösserverwaltung desde 1995, documenta suelos en gran parte originales, algunos de la década de 1720, con añadidos y renovaciones hasta los años 1950.
Munich Travel registra unos 1.200 m² de parquet de roble, paneles tipo Versailles de unos 0,75 m², ausencia de aceite y barniz, conservación con cera reversible, abrasión por alfombras y mantenimiento casi seco.
Unos 1.200 m² de parquet de roble
A ambos lados del Salón de Piedra, los Salettl norte y sur, pequeñas salas laterales del conjunto, conectan con apartamentos y galerías. En esos espacios se conservan unos 1.200 m² de parquet de roble. Munich Travel describe el patrón como parquet tipo Versailles: paneles cuadrados de aproximadamente tres cuartos de metro cuadrado, fabricados en taller y colocados como módulos repetibles.

La entrevista explica el origen técnico del sistema: los antiguos suelos de piedra se limpiaron demasiado húmedos, las vigas inferiores se pudrieron y hubo que renovar el revestimiento superior con rapidez. Los paneles prefabricados funcionaban como un sistema ensamblado, sin cola rígida. Al pisar, el pavimento cede ligeramente y cruje.
Paneles, veta y juntas
Los paneles de Nymphenburg no se comportan como una pieza rígida aislada. La fuente describe un pavimento que cede ligeramente al paso y cruje por el propio sistema ensamblado. También indica que la dificultad principal de estos suelos es la apertura periódica de juntas.


La revisión empieza por holguras entre paneles, piezas móviles, deformaciones, crujidos, soporte, humedad, espesor útil y suciedad retenida en la cera.
Sin aceite ni barniz
Piening afirma que los suelos del palacio no están aceitados ni barnizados. Según la entrevista, los aceites penetran hasta 2 mm en la fibra, reaccionan químicamente y dificultan futuras intervenciones sin químicos o lijado. Para suelos históricos con mucho tránsito, la fuente descarta aceite y barniz por desgaste visible y dificultad de mantenimiento.
Los análisis realizados en Nymphenburg no encontraron trazas de aceite. La conservación se basa en ceras. El tratamiento es reversible: puede reducirse, limpiarse, reaplicarse en capas finas y corregirse sin eliminar madera histórica.
Alfombras: pasta abrasiva y depresiones de hasta 3 mm
Hasta hace unos veinte años se colocaban alfombras para proteger el suelo y dirigir la visita. La entrevista documenta el resultado: la suciedad migraba a la cera, formaba una pasta abrasiva y desgastaba el parquet con el tránsito. Algunas alfombras también quedaron marcadas en la madera y dejaron depresiones de hasta 3 mm.
Las bases de goma añadieron otro riesgo: plastificantes que penetran en la madera, generan decoloración o dejan zonas pegajosas. En un suelo encerado, una alfombra puede reducir la luz directa y a la vez concentrar abrasión, humedad, suciedad y residuos incompatibles.
Schönheitengalerie: limpieza de cera a 1 hora/m²
La Schönheitengalerie de Luis I fue restaurada en 2019 y 2020. En el suelo, el exceso de cera se redujo con pad de limpieza. Munich Travel cita una hora de trabajo por metro cuadrado solo para esa fase. En zonas más sucias puede usarse hielo seco. Después se aplicó tratamiento con ácido frutal, tres o cuatro capas de cera y pulido.

La reducción de cera a una hora por metro cuadrado indica una intervención de limpieza controlada, no un lijado general. La operación retira capas acumuladas, estabiliza la superficie y permite reaplicar un acabado reversible.
Mantenimiento actual
El mantenimiento diario se realiza antes de abrir el palacio: aspirado de los recorridos, con duración aproximada de una hora. Dos veces al año, después de las temporadas de verano e invierno, se realiza mantenimiento más intenso: fregado casi seco, secado intermedio y dos o tres capas finas de cera.
La pasta de cera citada contiene parafinas duras, cera microcristalina, cera de abeja y carnauba. En la época monárquica había personal dedicado a abrillantar los suelos con cera de abeja, a veces aplicada en caliente o disuelta en aceite de trementina.
El recorrido de visitantes se modificó: en planta baja hay zona de limpieza de calzado con alfombras y, en días de lluvia, esterillas. Según la entrevista, esa zona retira suciedad de aproximadamente el 90 % de las suelas antes de entrar en los suelos históricos.
Salón de Piedra: caliza, arena y juntas abiertas
El Salón de Piedra conserva pavimento de caliza en damero. La fuente cita dos piedras bávaras: caliza clara de Steinhof y caliza nodular roja de Ruhpolding. Las losas se apoyan sobre arena; las juntas se abren por movimiento y algunas piezas deben levantarse y recolocarse cada pocos años.

El pavimento de piedra y el parquet de roble tienen problemas constructivos distintos: en piedra se revisan asiento sobre arena, piezas desplazadas, juntas y bordes; en madera se revisan soporte, humedad, juntas, cera, suciedad retenida, flexión y desgaste por tránsito.
Protocolo de conservación para entarimados encerados de roble histórico
En un parquet histórico por paneles conviene documentar soporte, humedad, holguras, juntas, piezas móviles, crujidos, espesor útil, suciedad retenida en cera, abrasión previa, alfombras, compatibilidad de acabados y reversibilidad del tratamiento.
El Palacio de Nymphenburg forma parte de nuestra selección de los mejores parquets del mundo, junto a otros pavimentos históricos de palacios europeos.