
El Gran Teatre del Liceu abrió sus puertas el 4 de abril de 1847 en la Rambla de Barcelona, con un aforo inicial de 3 500 espectadores. Su historia es la de un edificio atravesado dos veces por el fuego: la sala se incendió en 1861 y de nuevo en 1994, y en ambas ocasiones se reconstruyó.
La madera está en el centro de esa historia. El interior del primer Liceo era en gran parte de madera, y las crónicas del incendio de 1861 recuerdan que, siendo todo de madera, solo quedó en pie la carcasa de piedra. El auditorio actual, abierto en 1999, es una reconstrucción documentada del interior anterior.
Sobre el pavimento actual no existe ficha técnica pública: ninguna fuente abierta documenta la especie ni el patrón del suelo de la sala reconstruida. Por eso este artículo se centra en lo verificable: la madera estructural y decorativa, los dos incendios, la reconstrucción y lo que se conserva del Liceu de 1847. Conviene distinguir desde el inicio el teatro del Círculo del Liceo, su edificio contiguo: el Círculo sobrevivió a ambos incendios y conserva una colección de marquetería decorativa modernista, pero esa marquetería pertenece al mobiliario y la decoración del Círculo, no al suelo del teatro. Este artículo pertenece a la serie Los mejores parqués de España.
Un teatro de madera en la Rambla
El Liceu se construyó sobre el antiguo convento de los Trinitarios entre 1845 y 1847, bajo la dirección de Miquel Garriga i Roca, sustituido en 1846 por Josep Oriol Mestres. El teatro se inauguró el 4 de abril de 1847 con un aforo inicial de 3 500 espectadores.
El interior del primer Liceo era en gran parte de madera. La Viquipèdia catalana lo resume al describir el incendio de 1861: al ser todo de madera, solo quedó la carcasa de piedra del teatro.
Esa madera era estructural y decorativa, no solo revestimiento. El anfiteatro volado sobre la platea se sustentaba directamente sobre vigas de hierro, una solución documentada desde 1847 que sostenía los graderíos sobre la sala.
El incendio de 1861 y la reconstrucción
El incendio del 9 de abril de 1861 destruyó por completo la sala y el escenario. Las fuentes coinciden en que el interior, de madera, ardió en su práctica totalidad y solo sobrevivió la estructura de piedra.
La reconstrucción se completó en poco más de un año bajo la dirección de Josep Oriol Mestres, y el teatro reabrió en abril de 1862 con ‘I puritani’ de Bellini (el 20 de abril según Wikipedia).
Ninguna fuente abierta documenta cómo era el pavimento de esa primera sala. La madera que se cita pertenece al conjunto del interior, desde la estructura hasta los graderíos y el escenario, no a un parqué identificado.
El incendio de 1994
El 31 de enero de 1994, unas chispas de trabajos de soldadura en el escenario originaron un incendio que arrasó el interior de la sala. Solo quedaron en pie el Saló dels Miralls, el vestíbulo, las fachadas, la escalera, el Conservatorio, el Círculo del Liceo y las oficinas.
El Saló dels Miralls es la excepción notable: conserva la decoración romántica original de 1847, fue parcialmente redecorado en 1877 por Elies Rogent y sobrevivió a los dos incendios. Es el interior más antiguo que se puede ver hoy en el edificio.
El resto de la sala, incluido el pavimento, se perdió. Cualquier referencia al suelo del auditorio anterior a 1994 solo puede documentarse por fotografía o planos de archivo.
La reconstrucción de 1999
Tras el incendio se constituyó la Fundació del Gran Teatre del Liceu y la reconstrucción se encargó a un equipo dirigido por Ignasi de Solà-Morales, con Xavier Fabré y Lluís Dilmé. Las obras se desarrollaron entre 1994 y 1999.
El teatro reabrió el 7 de octubre de 1999 con ‘Turandot’. La sala recuperó la forma de herradura de 33 × 27 m, reproduciendo fielmente el aspecto que tenía tras la intervención de 1909.
La reconstrucción introdujo cambios físicos documentados: se modificó la pendiente de la platea para mejorar la visión y se suprimieron los palcos del segundo y tercer nivel, ganando localidades. El escenario es completamente nuevo: rectángulo central de 15 × 16 m, torre escénica que se eleva 28 m por encima del escenario y desciende 26 m por debajo, y foso de orquesta que puede situarse 2 m por debajo del nivel del escenario.
Según la web oficial, la sala tiene 2 292 localidades entre platea y cinco pisos, con butacas de hierro fundido y terciopelo rojo en la platea.

Madera estructural y pavimento sin documentar
Lo que las fuentes abiertas documentan en el Liceu es madera estructural y decorativa, no un pavimento con ficha técnica pública. Ninguna fuente abierta identifica la especie ni el patrón del suelo actual de la sala.
La distinción importa al comparar con otros edificios de la serie: en el Liceu la madera verificable es la del interior histórico, la de la reconstrucción de 1999 y la de los espacios que sobrevivieron a los dos incendios.
En 2006 el Govern de la Generalitat declaró el Gran Teatre del Liceu bien cultural de interés nacional (BCIN) en la categoría de monumento histórico, incluyendo como objeto de protección el subsuelo del monumento (BOE de 29 de noviembre de 2006). Cualquier intervención debe contemplar ese marco.
Qué revisar en un suelo reconstruido tras un incendio
En una sala reconstruida tras incendio, la revisión de un pavimento se apoya en tres capas: lo que se salvó, lo que quedó documentado y las condiciones actuales del soporte. La primera decisión no es lijar ni barnizar, sino definir qué se conserva, qué se reproduce y con qué sistema se recupera el conjunto.
Cuando no existe ficha técnica del pavimento original, como en este caso, el trabajo se apoya en lo que sí está documentado: cronología, intervenciones anteriores, fotografías y planos, además del estado real del soporte y de la humedad.
En el Liceu la madera verificable es estructural y de graderío, no un parqué documentado: cualquier afirmación sobre el pavimento de la sala debe apoyarse en planos, fotografías de archivo o en la reconstrucción documentada de 1999.
Fuentes usadas
- Gran Teatre del Liceu, “Historia”. Inauguración del 4 de abril de 1847 con aforo inicial de 3 500 espectadores, incendio de 1861, reconstrucción y reapertura del 7 de octubre de 1999 con ‘Turandot’, con reproducción fiel del aspecto de la intervención de 1909.
- Gran Teatre del Liceu, “El edificio”. Sala reconstruida con 2 292 localidades entre platea y cinco pisos y butacas de hierro fundido y terciopelo rojo en la platea.
- BOE n.º 285, 29-11-2006. Declaración del Gran Teatre del Liceu como bien cultural de interés nacional (BCIN) en la categoría de monumento histórico, con el subsuelo del monumento como objeto de protección.
- Wikipedia, “Gran Teatro del Liceo”. Incendio del 9 de abril de 1861, reconstrucción en poco más de un año bajo la dirección de Josep Oriol Mestres y reapertura el 20 de abril de 1862 con ‘I puritani’.
- Wikipedia, “Gran Teatre del Liceu” (inglés). Saló dels Miralls conservado con su decoración romántica de 1847, supervivencia a los incendios de 1861 y 1994 y redecoración parcial de 1877 por Elies Rogent.
- Viquipèdia, “Gran Teatre del Liceu”. Interior del primer Liceo en gran parte de madera (‘en ser tot de fusta, només va quedar la carcassa de pedra del teatre’) y anfiteatro volado sustentado sobre vigas de hierro.
- Bitácora Arquitectura (UNAM), artículo sobre la reconstrucción del Liceu (copia archivada). Incendio del 31 de enero de 1994 originado por soldadura, espacios que sobrevivieron, equipo Solà-Morales/Fabré/Dilmé, modificación de la pendiente de la platea, palcos suprimidos y dimensiones del nuevo escenario; el original devuelve HTTP 403 y se leyó la copia en Wayback.
- Joaquim Bordons i Wehrle, Wikimedia Commons. Imagen histórica (1901–1914) de los palcos y parte de la platea del Gran Teatre del Liceu, dominio público.