Hemiciclo del Congreso de los Diputados con su bóveda de hierro y madera
Fuente: Barcex, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0. El hemiciclo con su bóveda de hierro y madera; los suelos documentados de las salas nobles son de mármol.

El Palacio de las Cortes, sede del Congreso de los Diputados, se construyó entre 1843 y 1850 y fue inaugurado el 31 de octubre de 1850 por la reina Isabel II, según el proyecto del arquitecto Narciso Pascual y Colomer. Se levanta sobre el solar del antiguo convento del Espíritu Santo, incendiado en 1823.

El interés del edificio para la serie no está en un parqué documentado: las fuentes oficiales describen los suelos de las salas representativas en mármol y solo citan madera en la bóveda del hemiciclo, con su armazón de hierro y madera, y en el suelo del propio salón, sin especificar patrón ni especie.

Este artículo pertenece a la serie Los mejores parqués de España.

El Palacio de las Cortes y su construcción

El Congreso de los Diputados documenta la construcción del Palacio entre 1843 y 1850 y su inauguración el 31 de octubre de 1850 por la reina Isabel II, según el proyecto del arquitecto Narciso Pascual y Colomer. El edificio se levanta sobre el solar del antiguo convento del Espíritu Santo, incendiado en 1823.

El Palacio es de estilo neoclásico, una de las obras emblemáticas del Madrid del siglo XIX. Su fachada se organiza en un pórtico de seis columnas corintias que sostiene un frontispicio con el bajorrelieve de Ponciano Ponzano, que representa a España abrazando la Constitución rodeada de la Fortaleza, la Justicia, las Bellas Artes y la Armonía.

Este programa constructivo y decorativo, del que dependen también los interiores, condiciona la lectura de los suelos del edificio: las salas representativas se concibieron con mármol y yeserías, no con tarima.

El hemiciclo: bóveda de hierro y madera

El Salón de Sesiones es de planta semicircular, de inspiración francesa. La descripción histórica del edificio cifra la sala en 110 pies (≈ 33,5 m) de diámetro y 40 de testero (≈ 12,2 m), cerrada por una bóveda de 50 pies (≈ 15,2 m) de altura.

El blog oficial del Congreso describe esa bóveda a casi 14 metros de altura, sostenida por un armazón de hierro y madera y rematada por un lucernario de vidriera emplomada. La propia Cámara afirma que el salón «conserva intactas su estructura y decoración originales».

La madera documentada en el hemiciclo es, por tanto, la del armazón de la bóveda. El patrón y la especie del suelo del salón no aparecen caracterizados en ninguna fuente accesible, por lo que no se pueden atribuir aquí.

Los suelos documentados: mármol en las salas nobles

La descripción oficial del Palacio documenta suelos de mármol en las estancias representativas. El Salón de Conferencias, también llamado de Pasos Perdidos, se conserva con «suelos de mármoles de distintos puntos de la Península», junto a sus estucos de muros, sus techos pintados y su lucernario de vidriera artística.

La Presidencia se asienta sobre una plataforma cubierta de mármol, y el Vestíbulo principal se decora con estucos que imitan mármoles de colores bajo una alta bóveda de casetones.

La única madera citada para un pavimento en el Palacio es la del suelo del hemiciclo, sin que las fuentes especifiquen patrón, especie ni sistema constructivo. No debe confundirse con el mármol de las salas nobles ni con el armazón de madera de la bóveda.

La ampliación de los escaños (1970-1971)

El hemiciclo actual no es exactamente el de 1850. La descripción histórica de la Cámara indica que pasó de 344 a 580 escaños «en su configuración actual, debida a las obras efectuadas en 1971», prolongando el salón bajo las tribunas y sustituyendo el muro original por una columnata.

El blog oficial del Congreso fecha el derribo del muro semicircular en 1970, con el objetivo de ganar espacio bajo las tribunas y aumentar el número de escaños. Las dos fechas conviven en las fuentes de la propia institución.

La ampliación modificó el perímetro del salón y la tribuna, pero el Congreso describe la estructura y la decoración del hemiciclo como originales en su configuración actual, incluida la bóveda con su armazón de hierro y madera.

La rehabilitación de la cubierta de plomo (2012-2013)

Entre 2012 y 2013 se acometió la renovación de la cubierta de plomo del Palacio, señalada como origen de las goteras, junto con una rehabilitación general del edificio. La humedad acumulada desde la inauguración había ido minando las vigas de madera en distintos puntos del inmueble.

El Congreso documentó que el espacio disponible en la estructura de madera del hemiciclo era reducido durante esas obras. También reconoció que las obras de 1988 y las del verano de 2013, cuando se instaló un nuevo sistema de aire acondicionado, eliminaron algunas marcas de los disparos del 23-F.

La intervención fue una rehabilitación del edificio sobre su estructura histórica, no una sustitución de pavimentos: los suelos de mármol de las salas nobles se conservaron en su estado de fidelidad original.

Los impactos del 23-F y su conservación

El intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 dejó impactos de bala en el hemiciclo que hoy se conservan como parte de la historia documentada del edificio: 37 catalogados en 1981 y 45 tras el estudio topográfico de 2013, con la directriz de conservarlos durante las obras.

La conservación documentada de los impactos del 23-F convierte el hemiciclo en un caso donde el criterio es documentar antes que actuar: la madera estructural de la bóveda —rehabilitada en 2012-2013— se distingue de los suelos de mármol de las salas nobles, y las señales del 23-F se conservan como documentación histórica del edificio.

Fuentes usadas