Salón de Baile de la Casa del Labrador con su entarimado de madera
Fuente: Patrimonio Nacional. El entarimado del Salón de Baile de la Casa del Labrador.

La Real Casa del Labrador es un palacete de recreo encargado por Carlos IV en el extremo oriental del Jardín del Príncipe de Aranjuez, junto al Tajo. Se construyó entre 1794 y 1803 en tres fases: el proyecto inicial es de Juan de Villanueva, el tratamiento interior se atribuye a Jean-Démosthène Dugourc y el remate exterior lo decoró Isidro González Velázquez. Desde 2001 forma parte del Paisaje Cultural de Aranjuez, Patrimonio Mundial de la UNESCO.

El palacete no se concibió como residencia, sino como lugar de recreo para jornadas de un día. Su sala más grande es el Salón Grande o Salón de Baile, de 130 m², formado en 1798 por la unión de varias salas menores; su bóveda fue pintada por Mariano Salvador Maella. Allí se encuentra el único pavimento de madera noble de la casa: un entarimado, frente a los suelos de porcelana y mármol del resto de las salas.

Entre 2021 y 2024 Patrimonio Nacional rehabilitó el edificio tras una intervención de emergencia motivada por la borrasca Filomena: 536 micropilotes, refuerzo de forjados y restauración de pinturas murales, colgaduras textiles, solados y carpintería original. El palacete reabrió al público el 3 de octubre de 2025. Este artículo se suma a la serie Los mejores parqués de España.

Un palacete neoclásico para Carlos IV

Carlos IV pasaba su residencia oficial en el Real Sitio de Aranjuez cada año entre enero y julio. La Casa del Labrador nació como palacete de recreo, no residencial, en el extremo oriental del Jardín del Príncipe; a partir de 1798 el monarca la transformó de casa rústica en lujoso palacete.

Las obras se prolongaron entre 1794 y 1803 en tres fases: el proyecto inicial es de Juan de Villanueva, el tratamiento interior se atribuye a Jean-Démosthène Dugourc y el remate exterior corresponde a Isidro González Velázquez. La fachada principal lleva la inscripción «Reinando Carlos IV. Año de MDCCCIII», es decir, 1803.

El edificio depende de Patrimonio Nacional y desde 2001 está inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO como parte del Paisaje Cultural de Aranjuez.

El Salón de Baile y su entarimado

El Salón Grande o Salón de Baile es la mayor sala del palacete, con 130 m². Se formó en 1798 por la unión de varias salas menores y su bóveda fue pintada por Mariano Salvador Maella.

El suelo de esta sala no es de mármol: es un entarimado de madera. La descripción del propio palacete recoge que «su suelo tampoco es de mármoles, sino entarimado» y lo señala como el único pavimento de madera noble de la casa.

Las fuentes contrastadas no publican la especie ni el patrón de colocación. Lo que consta es la presencia de un entarimado en la sala principal de un palacete donde el resto de los pavimentos nobles son de porcelana o de mármol.

Porcelana del Buen Retiro y mármoles con mosaicos romanos

El contraste de materiales define el interior. El Salón de la Reina María Luisa (Sala de Compañía) tiene pavimento de porcelana de la época de construcción de la casa; en la rehabilitación reciente se repuso este suelo con porcelana de la Real Fábrica del Buen Retiro.

La Galería de Estatuas, pieza central del interior de Dugourc, se pavimentó con mármoles españoles trabajados por los marmolistas del taller de Palacio bajo la dirección de Lorenzo Poggetti. El pavimento se enriquece con seis fragmentos de mosaico romano procedentes de Mérida.

Frente a esos pavimentos de porcelana y mármol, el entarimado del Salón de Baile es la única superficie de madera noble del palacete: madera en la sala de mayor tamaño, concebida para la celebración.

Una casa sobre estacas junto al Tajo

La casa se levantó sobre estacas en terreno movedizo junto al río. En 1846 una gran avenida del Tajo amenazó con derrumbarla y en 1903 se recalzaron los cimientos.

Entre 1964 y 1968 se realizó una restauración exterior: R. Martín Gamo sustituyó los elementos dañados por chapados de falsa piedra y Ramón Andrada reemplazó las armaduras de cubierta por armazones metálicos.

El deterioro de la cimentación se agravó con la borrasca Filomena, que obligó a una intervención de emergencia valorada inicialmente en más de siete millones de euros para resolver las patologías estructurales del palacete.

La rehabilitación 2021-2024: micropilotes y solados

Patrimonio Nacional acometió entre 2021 y 2024 una rehabilitación integral valorada en diez millones de euros: 536 micropilotes de hormigón, refuerzo de forjados, cosido de grietas y renovación de más de 1 000 m² de cubierta de pizarra.

En el interior se restauraron las pinturas murales, las colgaduras textiles, los solados y la carpintería original. Los solados figuran por tanto entre los elementos intervenidos en esta rehabilitación.

El rey Felipe VI inauguró el palacete el 1 de octubre de 2025 tras tres años cerrado, y abrió al público el 3 de octubre de 2025 con visitas guiadas en grupos reducidos.

En la Casa del Labrador, el entarimado del Salón de Baile (1798) es el único pavimento de madera noble de la casa: la intervención debe proteger ese carácter excepcional frente a los suelos de porcelana y mármol del resto del palacete.

Fuentes usadas