En la céntrica calle Trapería de Murcia. El Real Casino (1847-1902) custodia un salón de baile. De referencia en el eclecticismo español. Su pavimento de madera noble. Con un diseño geométrico de taracea en roble. Nogal. Fue concebido específicamente para amortiguar las vibraciones. Mecánicas de las recepciones de gala.

Salón de Baile del Real Casino de Murcia con pavimento de parquet geométrico de taracea
Fuente: Real Casino de Murcia / Wikimedia Commons. Salón de Baile: parqué de taracea geométrica en roble y nogal baj.

El eclecticismo decimonónico murciano (1875-1902)

El Real Casino de Murcia sintetiza las corrientes artísticas del siglo XIX. Culminando en su Salón de Baile de inspiración rococó y Luis XV inaugurado en 1875.

El arquitecto José Marín-Baldo. Los maestros ebanistas diseñaron un pavimento continuo de madera noble que aportara calidez. Sonoridad y amortiguación frente a los pavimentos de mármol del resto del edificio.

Anatomía de la madera y geometría de taracea

El pavimento combina piezas maestras de roble europeo (Quercus robur. Densidad 710 kg/m³) con incrustaciones de nogal (Juglans regia. Densidad 680 kg/m³). Caoba en patrones en estrella. Octógonos regulares.

La taracea se ejecutó sobre un soporte portante de tablas de pino albar enrastreladas. Lo que confiere al suelo elasticidad biomecánica para el baile.

Detalle del suelo de parquet de taracea geométrica en el Real Casino de Murcia
Fuente: Zandcee / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Detalle del pavimento de taracea y parqué en el Salón de Baile.

Adaptación higrométrica y conservación

El clima de Murcia. Con veranos cálidos. Cambios estacionales de humedad. Exigió holguras perimetrales bajo zócalo para permitir el libre. Juego higroscópico de las tablas.

Durante la restauración integral de 2006-2009. Se fijaron las piezas de taracea con resinas reversibles. Se rehidrató la madera con ceras naturales de carnauba.