Interior del Real Casino de Murcia con parqué geométrico
Fuente: Periegetes, Wikimedia Commons, CC BY 4.0. Interior con parqué geométrico.

El Real Casino de Murcia es un conjunto de recreo y sociedad fundado en 1847, conocido sobre todo por su salón de baile neobarroco, fechado en 1875, y por la fachada historicista de la calle Trapería, de 1902. Su interior conserva una de las muestras más fotografiadas de parqué decorativo del sureste español.

El salón de baile conserva un parqué con dibujo geométrico; la especie y el sistema constructivo no constan en las fuentes públicas. Lo que sí está documentado es su valor patrimonial: el conjunto fue declarado monumento histórico-artístico nacional en 1983 y hoy se visita como bien de interés cultural.

Este artículo se enmarca en la serie Los mejores parqués de España.

Un casino con salón de baile neobarroco

El Real Casino se fundó en 1847 como sociedad de recreo y fue ampliándose durante la segunda mitad del siglo XIX con salones de estilo historicista. El salón de baile neobarroco, fechado en 1875, es la estancia más representativa del edificio y la que concentra la decoración más rica: molduras, espejos y un pavimento de parqué con dibujo geométrico.

La fachada principal, en la calle Trapería, se remodeló en 1902 en estilo historicista con influencia oriental, un contraste habitual en los casinos españoles de la época, que combinaban salones europeos con fachadas de aire ecléctico.

Las fuentes abiertas no documentan el patrón concreto del parqué, su especie ni el sistema constructivo del soporte; conviene no atribuirlos. Lo verificado es la presencia del parqué original en el salón de baile y su valor patrimonial.

El parqué del salón de baile

El pavimento del salón de baile se describe como un parqué con dibujo geométrico. La fórmula constructiva habitual de la época —piezas de madera sobre rastreles o sobre solera— es plausible, pero no está documentada en fuentes abiertas para este edificio, por lo que no puede afirmarse con seguridad.

Ese tipo de pavimento decorativo, habitual en los casinos y palacios de la Restauración, se colocaba para resistir el tránsito constante de los bailes y para integrarse en la decoración historicista de la sala. En Murcia se conserva como muestra original del periodo.

Protección patrimonial

El Real Casino de Murcia fue declarado monumento histórico-artístico nacional en 1983 y se visita como bien de interés cultural. La catalogación protege tanto la arquitectura historicista como los elementos interiores, incluido el pavimento del salón de baile.

Al tratarse de un bien protegido, cualquier intervención sobre el parqué exige la autorización del órgano competente y un proyecto previo de conservación que documente el estado de las piezas antes de actuar.

Qué revisar en un pavimento histórico como el del Casino

Ante un parqué histórico como el del salón de baile, la primera tarea es documentar especie, patrón y estado antes de plantear cualquier intervención. En pavimentos decorativos hay que controlar la estabilidad de las piezas, la regularidad de las juntas y el encaje con molduras, zócalos y elementos fijos.

También se revisan las condiciones del soporte y de la humedad, la presencia de piezas móviles o reparaciones previas, y la compatibilidad de los acabados con la madera original. Esa revisión decide qué se conserva, qué se reproduce y qué se sustituye.

En el Casino, la documentación manda: la ficha histórica del edificio no detalla la especie ni el sistema del parqué, así que cualquier propuesta de restauración debería empezar por un análisis previo que complete esa laguna.

Fuentes usadas