Todo el suelo del Salón del Trono del Palacio de Navarra, en Pamplona, es un entarimado de taracea. La taracea es un dibujo hecho con piezas de maderas de varios colores, embutidas unas junto a otras. Tiene más de 500 rombos con motivos vegetales y decorativos y una greca que recorre el borde de la sala. Lo hizo la casa M. Laurent de París y se colocó en 1862, según el Gobierno de Navarra. Es uno de los casos de los mejores parqués de España.

Suelo de taracea de rombos del Salón del Trono, con la grada del trono cubierta de alfombra roja al fondo
Salón del Trono: los rombos de taracea, con la grada del trono al fondo (1)

Una sala en blanco

La Diputación celebró su primera sesión en el palacio en diciembre de 1851, con el Salón del Trono todavía sin decorar. El ornato se emprendió en 1860, cuando se anunció que Isabel II pararía en Pamplona en el recorrido por España que tenía previsto para septiembre y octubre. La reina no llegó a venir, pero las obras siguieron, como recoge la Cátedra de Patrimonio de la Universidad de Navarra.

La Diputación encargó el proyecto a Maximiano Hijón, que en 1861 propuso una decoración de inspiración medieval. El proyecto buscaba reunir en la sala los recuerdos históricos del antiguo Reino.

Piezas numeradas desde París

El entarimado viajó a Pamplona desmontado en piezas numeradas, según la visita virtual del palacio. Ya en la sala, las piezas se ensamblaron hasta reproducir los dibujos vegetales, con maderas nobles en sus colores naturales. De la colocación se encargó el carpintero Lázaro Peruchena.

Se desconocen las especies de madera. En 2021, al presentar el nuevo logotipo del palacio, Noticias de Navarra señalaba el pavimento como el elemento más valioso del salón, una «taracea de maderas finas». En la foto de cerca se ve que cada rombo lleva un marco de madera clara y, en el centro, un rosetón de hojas y pétalos más oscuros.

Rombos de taracea con marco de madera clara y rosetones más oscuros, junto a la greca y el zócalo de mármol
Salón del Trono: rombos con marco claro y rosetón oscuro, junto a la greca (2)

Rombos, greca y medallón

Los rombos son cuadrados puestos de punta respecto a los muros, y los filetes oscuros que los separan cruzan la sala en diagonal. El rosetón cambia de un rombo a otro: hay varios modelos que se alternan por toda la sala.

Entre la última fila de rombos y el zócalo de mármol corre la greca, una franja de motivos vegetales enlazados que enmarca el salón. La visita virtual destaca además, en el centro del salón, un medallón con el escudo de Navarra rodeado de hojas de roble y de haya. Al fondo de la sala, la taracea llega hasta la grada del trono, un estrado de tres peldaños cubierto de alfombra roja.

Del dosel que hay sobre el estrado cuelgan doce eslabones que, según el Gobierno de Navarra, son de las cadenas que Sancho VII el Fuerte trajo de las Navas de Tolosa en 1212. Son las cadenas del escudo de Navarra, el mismo que lleva el medallón del suelo.

Greca de taracea con motivos vegetales junto al muro, con los rombos al lado y una franja de tablas junto al zócalo
Salón del Trono: la greca de motivos vegetales entre los rombos y la franja de tablas junto al muro (3)

El suelo de los actos

El Salón del Trono es la sala de las grandes ceremonias de la Comunidad Foral: recepciones de autoridades, el Día de Navarra y entregas de galardones. En las fotos, la taracea está a la vista, sin alfombras encima.

En la antecámara que da paso al salón, en cambio, una alfombra tejida en la Real Fábrica de Tapices tapa otro entarimado para protegerlo. El salón entra además en las visitas guiadas que organiza el Gobierno de Navarra.

Maderas en su color

En un suelo cuyo dibujo depende del color natural de cada madera, cualquier tinte cambia la lectura de los rombos. En el taller, para igualar una pieza repuesta se usan tintes al alcohol o al agua solo en ese punto, y nunca se aclara la madera con peróxidos. Si hay que teñir una zona mayor, se usa solo Bona Craft Oil. El tono se prueba antes sobre la madera concreta: cada especie responde de un modo distinto.

Antes de lijar una taracea como esta, el grueso que conservan sus piezas se comprueba en el canto, si alguno queda a la vista. Si no, se calcula por la edad del suelo y las veces que se ha acuchillado, y se le da un golpe para oír cómo suena. Un acuchillado completo retira de 0,8 a 3 mm o más. Con solo 2 o 3 mm de madera útil, la restauración deja de tener margen. Un caso parecido: Restauración de parquet de marquetería – Palacio de Zurbano.

Restauración de parquets antiguos

Una taracea de maderas en su color natural se restaura pieza a pieza, sin teñirla entera. Más sobre suelos con historia, en Parquets antiguos.

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Fuentes
  1. Captura de la visita virtual del Palacio de Navarra (Tantatic), licencia no registrada.
  2. Captura de la visita virtual del Palacio de Navarra (Tantatic), licencia no registrada.
  3. Captura de la visita virtual del Palacio de Navarra (Tantatic), licencia no registrada.