Salón principal de la Casa Amatller con el parqué original
Fuente: Fundació Amatller (Casa Amatller). Salón principal con el parqué original (fotografía oficial).

Casa Amatller se construyó en 1875 en el número 41 del Passeig de Gràcia de Barcelona. El industrial chocolatero Antoni Amatller la adquirió en 1898 y encargó a Josep Puig i Cadafalch una reforma ejecutada entre 1898 y 1900 que convirtió el edificio en un palacio gótico urbano de estilo modernista.

En sus pavimentos se alternan losas de mármol, mosaico romano y parqué de madera. El parqué original de 1900 se conserva in situ en los dormitorios de Teresa y Antoni Amatller, el salón y el antesalón; su sistema constructivo está documentado, aunque las fuentes abiertas no precisan la especie de madera ni el patrón.

La restauración de 2012-2013 dejó registradas fechas, agentes y el estado del parqué antes de la intervención, un caso útil para valorar suelos históricos. Este artículo forma parte del recorrido por los mejores parqués de España.

Casa Amatller: un palacio gótico urbano en el Passeig de Gràcia

Casa Amatller se construyó en 1875 por encargo de Maria Martorell al maestro de obras Antoni Robert i Morera. El industrial chocolatero Antoni Amatller la adquirió en 1898 y encargó a Josep Puig i Cadafalch su reforma, ejecutada entre 1898 y 1900, que convirtió el edificio del número 41 del Passeig de Gràcia en un palacio gótico urbano de estilo modernista.

El edificio fue declarado monumento histórico-artístico el 9 de enero de 1976 (BIC RI-51-0004199) y forma parte de la Manzana de la Discordia junto a Casa Batlló y Casa Lleó Morera, también modernistas.

Desde 1942 el piso principal alberga el Institut Amatller d’Art Hispànic, creado por Teresa Amatller siguiendo las disposiciones testamentarias de su padre. La propiedad familiar continuada hasta 1960 conservó intacto el interior de 1900, incluido su pavimento.

La madera estructural de 1900: vigas de pino vistas y policromadas

En la reforma, Puig i Cadafalch sustituyó los forjados de vigueta metálica de 1875 por vigas de madera de potente escuadría con solera de ladrillo macizo. Las vigas de 1900, vistas y policromadas, son de pino (pino Flandes), de sección 14 × 22 cm, y apoyan en ménsulas de piedra arenisca: 19 en el comedor y 11 en el salón.

Esa madera estructural es distinta de la madera del parqué. Las especies documentadas (pino Flandes en las vigas; roble, nogal y caobilla en los arrimaderos; sicómoro en los muebles de Gaspar Homar) no identifican la madera del suelo, sin especie constatada en las fuentes abiertas.

Dormitorio de Teresa Amatller con parqué geométrico
Fuente: Fundació Amatller (Casa Amatller). Dormitorio de Teresa Amatller con parqué geométrico (fotografía oficial).

Tres pavimentos en una casa: parqué, mosaico romano y mármol

La web oficial del monumento describe la convivencia de pavimentos: «En los pavimentos se alternan las losas de mármol, el mosaico romano y el parqué de madera».

El parqué se localiza en los dormitorios de Teresa y Antoni Amatller, el salón y el antesalón. Los suelos de los pasillos son obra del mosaísta italiano Mario Maragliano y simulan alfombras decoradas con ornamentos florales.

El pavimento modernista de opus tessellatum, con teselas cúbicas de mármol de colores, se encuentra en el deambulatorio del piso principal y en el despacho de Antoni Amatller. Una misma casa reúne así tres familias de pavimentos, cada una con su técnica y su artesanía.

El parqué original de 1900: baldosas mosaico sobre rastreles

El sistema constructivo del parqué está documentado en el trabajo de seguimiento de obra de la restauración: baldosas de madera compuestas por varias piezas que forman un mosaico, clavadas con puntas de carpintero sobre unos rastreles base dispuestos en una dirección y fijados a la fábrica.

Se trata de un montaje de piezas pequeñas agrupadas en baldosas y fijadas mecánicamente a una base de listones, en lugar de piezas de gran formato encoladas al forjado.

La tesis describe baldosas compuestas por varias piezas que forman un mosaico, sin precisar su disposición: el despiece concreto queda sin constatar.

El valor del conjunto está en su conservación in situ: el parqué de 1900 permanece en su ubicación original, integrado con las vigas, los esgrafiados y los arrimaderos de la reforma de Puig i Cadafalch.

La restauración de 2012-2013: fechas, agentes y tratamiento anti-carcoma

La fase inicial de restauración y adecuación a casa museo de las plantas baja y principal se documenta con fechas concretas: licencia de obras del 26 de marzo de 2012, contrato firmado el 16 de marzo de 2012 y ejecución adjudicada por concurso público del Ayuntamiento de Barcelona (Districte de l’Eixample) el 29 de noviembre de 2012.

Los paquetes de obra incluyeron la restauración del opus tessellatum, de los esgrafiados, de la piedra arenisca y del mármol, además del refuerzo de las vigas estructurales de madera, cosidas con varillas de fibra de vidrio y resina tras una inyección anti-carcoma, y trabajos de ebanistería y artesonados.

El parqué del salón aparecía ennegrecido, sucio y muy afectado por carcoma, y se planteó un tratamiento integral de desinsectación; el del antesalón aparecía sucio y ennegrecido, con piezas faltantes. La documentación registra el tratamiento como planteamiento y detalla la restauración del mosaico y de las vigas, pero no describe un paquete específico de restauración del parqué ejecutado en esa fase.

Qué revisar en un parqué histórico conservado in situ

Un parqué de baldosas mosaico sobre rastreles pide revisar varias capas: el estado de la fábrica y de los rastreles, las fijaciones, las piezas sueltas o faltantes, los daños de carcoma, la humedad del soporte y la relación del pavimento con vigas, arrimaderos, puertas y rodapiés.

En pavimentos históricos como el de Casa Amatller, la decisión de conservar, reproducir o sustituir piezas debe apoyarse en la documentación previa del edificio y en el estado real del soporte, no solo en el aspecto superficial.

Casa Amatller es un caso de conservación in situ: el parqué de 1900 permanece en su ubicación original y la intervención debe respetar el conjunto que lo envuelve —vigas vistas, arrimaderos y esgrafiados—, no solo el pavimento.

Fuentes usadas