En el Salón de Ceremonias de Schönbrunn, en Viena, hay un parquet barroco de nogal hecho de tableros, en una sala de 190,76 m². El palacio lo ha desmontado para restaurarlo y lo volverá a colocar cuando acabe la obra de la sala, cuya reapertura anuncia para 2027.
No es el único suelo de madera del palacio con historia. Hay tableros, taraceas o intarsias de maderas exóticas en las salas privadas de María Teresa y tacos de madera a testa en la entrada. Un suelo del siglo XVIII se rehízo a partir de sus restos, y una sala conserva el nombre de un parquet desaparecido. Es uno de los 16 casos de los mejores parquets del mundo.

Salón de Ceremonias: el parquet de nogal, desmontado
Schönbrunn era un pabellón de caza cuando María Teresa encargó a su arquitecto, Nikolaus Pacassi, convertirlo en residencia de verano. En su corte, el Salón de Ceremonias era la segunda o gran antecámara, delante del apartamento del emperador Francisco Esteban. Servía también para bautizos, cumpleaños, bodas del personal noble de la corte y banquetes.
Las paredes las ocupan los cuadros que María Teresa encargó sobre la boda de su hijo José con Isabel de Parma, nieta de Luis XV, en 1760. El mayor muestra la llegada de la novia a Viena con un cortejo de 98 carruajes. En la serenata de ópera aparece Mozart de niño, aunque no estuvo allí: tenía cuatro años y vivía en Salzburgo, y lo pintaron más tarde, cuando ya era famoso.
Antes de desmontarlo, el suelo se midió y se fotografió entero. La restauración tiene cuatro fases: el parquet, las paredes y los dorados, el techo y los cuadros. El parquet, ya fuera de la sala, queda en manos de restauradores de madera, para conservar la mayor parte posible del material original. Los cuatro cuadros menores del ciclo se llevaron a un taller provisional en el Salón de Francisco Carlos, y el mayor se restaura en su sitio.
Uno de los motivos principales de la obra son las paredes y el techo. Reformas de finales del siglo XIX y principios del XX hicieron que se desprendieran su acabado blanco y el estuco. Para restaurarlos, el palacio prevé dentro del salón una «sala dentro de la sala», un andamio de tubo de acero con un revestimiento encima. Con ella, el salón seguirá abierto al paso de los visitantes durante la obra.

Tafelparkett: el suelo, medido antes de desmontarlo
Tafelparkett es el nombre alemán del parquet de tableros: las piezas se montan en tableros cuadrados que luego se colocan como baldosas. La ortofoto que abre este artículo es una vista cenital del suelo entero, sin la deformación de la perspectiva. En ella se ve una red de bandas en diagonal que cubre toda la sala, con un motivo en cruz dentro de cada cuadro.
Esa imagen es obra del estudio Töpfer, que tomó las medidas de la sala con fotogrametría y escáner láser. Para el suelo construyó una estructura propia que permitió fotografiarlo de forma sistemática y con todo detalle. Con esos datos dibujó los planos que los restauradores usan como base para cartografiar el estado de la sala.


La Gran Galería
Sin alfombra, el suelo de la Gran Galería es una red de bandas oblicuas que dibuja rombos de madera clara de punta a punta; la foto es de 1999. La sala mide 43 m de largo y casi 10 de ancho, y desde mediados del siglo XVIII se usó para bailes, recepciones y banquetes de la corte.
Los frescos del techo, de Gregorio Guglielmi, celebran el gobierno de María Teresa. El del lado este es una copia: el original lo destruyó una bomba en la Segunda Guerra Mundial.

El Salón Azul Chino
El suelo del Salón Azul Chino, de tono miel, es de tableros cuadrados, y en cada uno las piezas van en diagonal. En el apartamento de Francisco Esteban, esta sala era la cámara del consejo secreto, y solo entraban en ella los altos cargos de la corte. Toma el nombre de su papel pintado chino, y los muebles actuales se reconstruyeron a partir de una imagen de mediados del siglo XIX.
Aquí se negoció el 11 de noviembre de 1918 la declaración con la que Carlos I, el último emperador, renunció a intervenir en los asuntos de Estado. Al día siguiente se proclamó la República de Austria.

Los gabinetes chinos
A los lados de la Pequeña Galería hay dos gabinetes simétricos, uno redondo y otro oval. Sus suelos son de maderas exóticas y del país, con dibujos de taracea complicados. La taracea compone el dibujo con piezas de maderas de distinto color, cortadas a medida y encajadas entre sí. Los dos se decoraron hacia 1755-1760 con lacas y porcelanas de China y Japón.
Eran salas para pocos. María Teresa jugaba allí a las cartas con su círculo íntimo. En el gabinete redondo, según la audioguía del palacio, se reunía en secreto con su canciller, el príncipe Kaunitz. Él bajaba desde su apartamento, en el piso de arriba, por una escalera pequeña escondida detrás del gabinete.
En el gabinete redondo, de 42 m², el suelo dibuja una roseta grande en el centro, con pétalos y lóbulos en maderas de tono claro y oscuro. El oval, de 33 m², tiene otra roseta rodeada de cubos en perspectiva y de escamas. En él se expone un retrato de María Teresa vestida de dama otomana, como iba a los bailes de máscaras.


La sala del luto de María Teresa
En el suelo del Vieux-Laque, unos campos geométricos de madera clara llevan estrellas oscuras de ocho puntas en los cruces. Las paredes son de nogal con paneles de laca china recortados de biombos. Era el gabinete de trabajo de Francisco Esteban, y cuando murió de repente, en 1765, María Teresa lo convirtió en sala de recuerdo.
Encargó a Pompeo Batoni el retrato póstumo de su marido, el de la foto, y desde entonces solo vistió de luto. Tras la muerte de la emperatriz apareció en su libro de oraciones una nota con lo que había durado su matrimonio: 29 años, 6 meses y 6 días. Lo había convertido también en semanas, días y horas.

La Sala de Napoleón
En el suelo de esta sala, aros oscuros entrelazados forman medallones con una roseta clara de hojas, y entre ellos hay ramos de acanto oscuros sobre fondo miel. Desde 1746 fue el dormitorio de María Teresa y Francisco Esteban. Cuando Napoleón ocupó Viena en 1805 y en 1809, se instaló en Schönbrunn y probablemente durmió aquí; después la sala pasó a llamarse con su nombre.
Su único hijo legítimo, el duque de Reichstadt, creció en la corte de Viena tras la caída de su padre y murió de tuberculosis en 1832, con 21 años. La sala guarda la cama en la que murió, una escultura que lo muestra en su lecho de muerte y su cogujada disecada, un pájaro que tenía de mascota. Al restaurarla en 2007 aparecieron varias decoraciones del siglo XIX, y se decidió dejar algunas a la vista.

Los salones de los Millones y de los Gobelinos
María Teresa recibía en audiencia privada en el Salón de los Millones. Su suelo es de maderas exóticas, con un dibujo elaborado, y viene de la decoración de los años sesenta del siglo XVIII. Las paredes son de un palisandro exótico que se llamaba «Feketin» o «Vicatin», con sesenta collages de miniaturas indopersas. El nombre de Salón de los Millones, que alude a lo caro de sus materiales, solo aparece en las guías después del fin de la monarquía.
Al lado, el suelo del Salón de los Gobelinos usa los motivos de la Sala de Napoleón: aros, rosetas y ramos de hojas. Aquí, en cambio, el fondo es oscuro y las hojas son claras. María Teresa daba en él audiencia como heredera de los reinos y territorios de los Habsburgo. Entre 1837 y 1873 fue el salón de la archiduquesa Sofía, madre de Francisco José, y en 1873 se cambió el papel pintado por tapices de Bruselas del siglo XVIII.

Tacos de madera en la entrada
A la entrada de la planta baja el suelo no es de tablas. Son tacos hexagonales de madera puestos a testa, es decir, con la fibra en vertical y los anillos de crecimiento a la vista, como un panal. Las juntas van rellenas de una pasta gris, más oscura en algunos tramos.

Un suelo rehecho y otro desaparecido
En la planta baja del ala este, las salas Blanco y Oro tienen las paredes revestidas de madera blanca y dorada. Se decoraron a más tardar en los años sesenta o setenta del siglo XVIII. Al restaurarlas a principios de los 2000 aparecieron fragmentos del suelo original, de mediados de siglo y de dibujo geométrico. Con ellos como modelo se reconstruyó el suelo como era. A la sala mayor se la conoce como el gimnasio de la emperatriz, pero el museo no da por seguro que Isabel hiciera allí sus ejercicios. Sí consta que en el siglo XIX la usaba el príncipe Rodolfo como parte de sus habitaciones.
En el ala oeste, la antecámara de los apartamentos de Francisco José e Isabel se llama Fischgrätzimmer. Significa sala de la espina de pez, que es como llaman en alemán a la espiga. El museo cree que el nombre viene de un parquet en espiga colocado en 1873, según los documentos, que ya no existe. Hoy cuelgan allí los retratos de quienes empezaron Schönbrunn, de Maximiliano II, que compró el coto de caza en 1569, a Leonor Gonzaga, que levantó allí un primer palacio.
La sala de las hijas de María Teresa
El suelo de esta sala es un parquet de tableros de tono rojizo, cruzado por bandas en diagonal, bajo un tresillo de seda roja. La sala era parte del apartamento de la emperatriz Isabel, Sisi, y hoy guarda los retratos de seis hijas de María Teresa, pintados hacia 1767. María Teresa tuvo dieciséis hijos y casó a la mayoría jóvenes y por razones políticas, a menudo contra su voluntad, de ahí su apodo de «suegra de Europa».
Ante la boda de su hija María Josefa escribió que la veía como una víctima de la política. Por una puerta pequeña junto a la chimenea se ve el baño que se instaló en 1917 para Zita, la última emperatriz. La reforma no había terminado cuando cayó la monarquía, en noviembre de 1918, y los últimos emperadores nunca vivieron en estas salas.

El comedor de la familia
Bajo la mesa puesta asoma un parquet de tableros oscuros. Con Isabel, la llamada Sala María Antonieta era el comedor de la familia: comían allí los emperadores con sus hijos, y más tarde con yernos, nueras y nietos. Las cenas tenían de tres a seis platos.
En los actos oficiales se servía cocina francesa. En familia, Francisco José prefería la vienesa, sobre todo el Tafelspitz, carne de vaca hervida, mientras Isabel pedía ostras, pescado, asados, verduras y helado. El nombre de la sala viene de un tapiz con María Antonieta y sus hijos, regalo de Napoleón III, que colgó allí hasta el fin de la monarquía. En su lugar está hoy el retrato de Francisco José joven de la foto.

Restaurar o rehacer un Tafelparkett
El Tafelparkett va armado en tableros, y en un suelo así el margen para otro lijado no se mide sobre una lengüeta. Cuenta la capa de madera vista de cada tablero sobre su base, y eso se comprueba antes de elegir entre restaurar y reponer. Cuando no queda suelo que restaurar, Schönbrunn ya dio la otra respuesta en las salas Blanco y Oro: rehacerlo con el dibujo de los fragmentos originales. Un caso parecido: paneles de marquetería restaurados en el Palacio de Zurbano.
Schönbrunn en imágenes





Parquets antiguos
Si tienes un parquet de tableros o de taracea con piezas sueltas o perdidas, lo vemos en obra antes de decidir. Más sobre este trabajo en Parquets antiguos.
Fuentes
- Töpfer, ortofoto del Zeremoniensaal. Licencia no registrada.
- Schloß Schönbrunn Kultur- und Betriebsges.m.b.H., restauración del Salón de Ceremonias. Licencia no registrada.
- Töpfer, toma de datos del Zeremoniensaal. Licencia no registrada.
- Töpfer, plano del Tafelparkett. Licencia no registrada.
- Jerzy Strzelecki, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.
- Dennis G. Jarvis, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.
- Schloß Schönbrunn Kultur- und Betriebsges.m.b.H., gabinete chino redondo. Licencia no registrada.
- Dennis G. Jarvis, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.
- Dennis G. Jarvis, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.
- Dennis G. Jarvis, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.
- Dennis G. Jarvis, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.
- Dennis G. Jarvis, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.
- VasuVR, Wikimedia Commons, CC BY 4.0 (recorte de una de las dos imágenes del par estereoscópico).
- VasuVR, Wikimedia Commons, CC BY 4.0 (recorte de una de las dos imágenes del par estereoscópico).
- Thomas Wolf, www.foto-tw.de, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0 de.
- Martin Falbisoner, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
- Diego Delso, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
- MrPanyGoff, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.
- Diego Delso, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.