Respuesta corta: tarima sobre rastreles, si el soporte es un forjado antiguo o irregular. Tarima pegada, si hay una solera de mortero dura, seca y plana, o si el piso lleva suelo radiante.
Se decide con tres datos: el soporte que aparece al levantar el suelo viejo, la altura que queda libre y si hay suelo radiante. La tarima maciza estándar mide 22 mm de grosor, aunque la hay de 18 a 30 mm.
Tarima sobre rastreles
Cuando el soporte es un forjado antiguo o irregular, los rastreles son la mejor opción. Evitan sobrecargar el forjado, el gasto de una solera de cemento y los tiempos de pegado: el secado de la solera de cemento se estima en 2–3 meses. En muchas casas clásicas del centro no hay otra opción. La tarima va sobre rastreles, tacos y calzos, sin nivelantes sobre el forjado. El rastrel estándar de la tarima rastrelada es de pino tratado, de 40 × 30 o 50 × 30 mm. La tabla se clava a él, a mano o con pistola neumática, y no se pega, salvo remates pequeños de difícil acceso. Los rastreles que ya hay se cambian si presentan mal estado, hundimientos, humedades u otros daños.
En Antonio Maura, en los Jerónimos, desescombramos el suelo deteriorado y montamos una red de rastreles de pino tratados con sales de boro. Los nivelamos con calzos de madera fijados al forjado. Encima clavamos tablas de castaño de 22 mm con clavado ciego en la lengüeta del machihembrado, que deja los clavos ocultos.


En el Ministerio de Justicia, en San Bernardo, restauramos una tarima de castaño que apoya sobre rastreles de madera en un forjado antiguo. Allí afianzamos las tablas con fijación oculta al rastrel.

Cuánta altura ocupa
La altura total varía bastante, pero el estándar con rastreles son unos 6 cm, y los hay mayores. Con rastreles y tarima estándar, el suelo terminado sube de 57 a 62 mm: 30 mm de rastrel, de 5 a 10 mm de calzo y 22 mm de tabla. Pegada, la tarima ocupa el grosor de la tabla (22 mm, o el que se elija) más la cola: unos 25 mm. Si hay que regularizar la solera, se suma la capa de pasta.
Al pegar, la altura baja de unos 6 cm a unos 25 mm. A cambio, el hueco entre rastreles deja pasar instalaciones.
Tarima pegada
Dura: el mortero tiene que alcanzar al menos 20 MPa a compresión. Seca: la humedad se mide con higrómetro de carburo (CM) sobre una muestra picada a 2–3 cm dentro de la solera. El secado de la solera de cemento se estima en 2–3 meses, pero siempre se comprueba con la medición; las estimaciones basadas en el tiempo son muy imprecisas. Los límites de la UNE 56810 son del 2,0 % como máximo en solera de cemento y del 0,5 % en anhidrita.
Plana: los desniveles de más de unos 3 mm bajo una regla de 2 m se regularizan con pasta niveladora, o se salvan con rastreles. La pasta estándar es Mapei Ultraplan, y antes de pegar se espera el tiempo de secado que da el fabricante para ese espesor. El carburo se mide en la solera de debajo, nunca en la pasta. Lo explicamos en la importancia de la pasta niveladora.
En el Palacio de Buenavista, junto a la plaza de Cibeles, la tarima maciza de roble mide 12 cm de ancho y 22 mm de grosor. Va machihembrada y pegada con silano, un adhesivo elástico. Allí la restauramos con acuchillado y barniz al agua 2K.

Suelo radiante
Con suelo radiante, la tarima se pega a la solera en toda su superficie. Los límites de humedad de la UNE 56810 para la solera son más bajos que sin radiante.
También cuenta el grosor de la tabla. La UNE-EN 1264 toma 0,15 m²K/W como resistencia térmica de referencia del pavimento, y esa resistencia aumenta con el grosor. El artículo sobre tarima maciza con suelo radiante y refrescante da el cálculo por espesores.
Ruido y sonido a hueco
La cámara bajo la tarima no genera ruido extra, salvo en materiales antiguos. El vano entre los rastreles se rellena con material aislante, para aislar térmica o acústicamente; en Antonio Maura, con poliuretano expansivo. Como extra, o cuando la normativa lo exige, se añade una banda elástica bajo el rastrel; no es lo estándar. Si un suelo sobre rastreles ya hace ruido, se reduce con inyecciones de poliuretano expansivo, o con el cambio de rastreles si el daño es grave.
Pegada, la tabla no deja cámara debajo. Si un suelo pegado suena a hueco, se inyecta o se repega según el despegue.
Lo que no se debe hacer
- Pegar sobre una solera húmeda. Con el carburo por encima del límite, la solera no está lista para pegar.
- Pegar sobre una solera débil o arenosa. El adhesivo arranca la superficie del mortero y las piezas quedan sueltas.
- Reaprovechar rastreles con carcoma. Aunque esté inactiva, se cambia completa la zona afectada y se verifica que el resto está inactivo. En Velázquez (Salamanca) se comprobó que la carcoma era antigua y estaba extinta, y se cambiaron los rastreles afectados.
- Rastreles con suelo radiante. La cámara de aire entre rastreles frena el calor que sube de los tubos.
Las juntas en invierno
En invierno, la calefacción baja la humedad relativa de un piso de Madrid al 20–30 % y la madera merma. Las juntas de invierno son de 1 a 3 mm, y la junta perimetral, del 0,15 % del ancho de la estancia.
Rastreles frente a pegada
Con una solera dura, seca y plana y sin suelo radiante se puede usar cualquiera de los dos sistemas. Se elige por la altura libre y por el tiempo de obra. Con suelo radiante, solo pegada; con un forjado antiguo, rastreles.
| Criterio | Sobre rastreles | Pegada |
|---|---|---|
| Ventajas | No sobrecarga el forjado, no necesita solera de cemento ni esperar a que seque, y el vano entre rastreles deja pasar instalaciones y se rellena de aislante. | Ocupa menos altura, unos 25 mm, y sirve con suelo radiante. |
| Inconvenientes | Sube el suelo de 57 a 62 mm, o más, y con suelo radiante no sirve: la cámara de aire frena el calor. | Pide una solera dura, seca y plana; si hay que hacerla, esperar su secado, estimado en 2–3 meses y comprobado, y no deja hueco para instalaciones. |
| Precio, octubre de 2026 | Desde 235 €/m² + IVA, con suministro e instalación. | Desde 200 €/m² + IVA, con suministro e instalación. |
| Cuándo | Forjado antiguo o irregular. En muchas casas clásicas del centro no hay otra opción. | Solera dura, seca y plana, o suelo radiante. |
Obras de referencia




¿Rastreles o pegada en su piso?
Antes de decidir, pídanos una visita: vemos qué soporte hay bajo el suelo viejo y le decimos qué sistema admite. Un caso de cada sistema: Instalación clavada de tarima maciza de castaño – Antonio Maura (Jerónimos) y Restauración de tarima de roble – Palacio de Buenavista.