El Palacio Parque Florido se ubica en la calle Serrano 122 del barrio de Salamanca. José Urioste y Velázquez levantó el edificio entre 1904 y 1908 para José Lázaro Galdiano y Paula Florido. El inmueble acoge hoy el Museo Lázaro Galdiano. Su vestíbulo noble conserva una taracea leñosa en estrella de gran complejidad técnica.

Taracea geométrica estrellada en el vestíbulo noble del Palacio Parque Florido (Museo Lázaro Galdiano)
Foto: Taracea geométrica estrellada en el vestíbulo noble · Palacio Parque Florido

Este estudio monográfico forma parte de nuestra guía de suelos históricos en los palacios de Madrid.

El vestíbulo noble: taracea estrellada de coleccionista

El vestíbulo de doble altura luce una composición continua de taracea geométrica en estrella. El dibujo combina roble albar (Quercus petraea) en las calles maestras con incrustaciones de nogal español (Juglans regia). Los filetes de limoncillo perfilan los contrastes tonales entre las puntas del motivo central.

En las salas expositivas y gabinetes privados, los pavimentos evolucionan hacia espigas nobles de corte semirradial con orlas perimetrales dobles.

Anatomía constructiva sobre forjados de principios de siglo

El solado está instalado sobre un entramado nivelado de rastreles de pino apoyados sobre forjado de viguetas metálicas y bovedilla de ladrillo. El ensamble machihembrado con clavazón oculta a 45° asegura la absorción de esfuerzos tangenciales producidos por el flujo de visitantes.

Conservación preventiva en entorno de Bellas Artes

La conservación curatorial exige aspiración periódica de partículas de sílice para evitar la abrasión superficial. El mantenimiento recurre a ceras naturales de abeja aplicadas en seco. Los sensores ambientales controlan la humedad relativa para proteger el ensamblado.